Alumnos: guía de avistamiento. 10— El alúmnulo libélulo

Alumnos: guía de avistamiento” pretende ser una serie de posts humorísticos acerca de algunos de los perfiles de alumnos más notables y característicos. No se inventa ningún dato ni tipo de alumno, ni hay intención alguna de ofensa. Procuraré ir alternando perfiles de alumnos “peligrosos” con el de alumnos maravillosos. Espero que os resulte divertido

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El alúmnulo libélulo lame lilas, lirios y liba alhelís. Pulula lábil la labia entre sus lóbulos. Lema laboral: ”ulula y lía al lelo doliente y docente”. Libéralo a los líos ilusos que su lira ilesa lía y alutaras su lápiz.

Geografía: Segunda fila, casi sin excepciones. Cerca como para que el profesor repare en ellos, pero no tanto como para no poder compartir sus teorías con los compañeros.

Hábitos: Son alumnos con inmenso interés por la materia, pero escasa capacidad de concentración. Proponen ideas de forma continua, a veces muy válidas. Lo malo es que manifiestan una inmoderada falta de trabajo sólido para llevarlas hasta su fin.

Etología: En clase preguntan constantemente, lo que es muy bueno. Lo malo es que casi nunca sobre el tema que se está tratando. En sus ejercicios incluyen lo en que sus últimas lecturas o comentarios escuchados les ha interesado. El problema es que casi nunca se ajusta a lo pedido. Es casi imposible que acaben un trabajo, a mitad del que ahora están haciendo otra cosa llamará su interés.

Guía de caza: Es gente con pasión, por lo que casi siempre se puede llegar a un acuerdo con ellos. Ceder parcialmente, permitirles que incluyan algunos los temás que les cautivan (en ese minuto) en el ejercicio y alentarlos a que extraigan sus últimas consecuencias. En general, si uno logra que acaben dos trabajos, están recuperados.

Anécdotas: Aquella alumna clase sí, clase también pedía materiales sobre el siglo XX. A las pocas veces encontré un hueco y di una clase fuera de programa (hablamos del antiguo segundo de armonía) sobre el tema. La muchacha, encantada, al acabar preguntó:“¿y ahora, cómo hago para que esto suene a Barroco?”.

Alumnos: guía de avistamiento. 09— El Profesor Mary Poppins

Alumnos: guía de avistamiento” pretende ser una serie de posts humorísticos acerca de algunos de los perfiles de alumnos más notables y característicos. No se inventa ningún dato ni tipo de alumno, ni hay intención alguna de ofensa. Procuraré ir alternando perfiles de alumnos “peligrosos” con el de alumnos maravillosos. Espero que os resulte divertido

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Mary Poppins era una niñera simpática y eficaz… …pero completamente anclada en el pasado. Inapropiada para estos tiempos de Nintendo y WhatsUpp. De la misma forma, existen profesores que han basado gran parte de su efectividad y simpatía en patrones que los jóvenes ya no reconocen.

Geografía: En clase, delante de los alumnos, aunque frecuentemente se sientan entre ellos. En el bar, delante de una cerveza deplorando que los niños de hoy no conozcan a los Beatles.

Hábitos: Han montado gran parte de su sistema pedagógico en canciones populares y series de dibujos animados. En su momento en funcionamiento fue espectacular, pero han olvidado que la serie “Heidi” ya no se emite por televisión, de forma que PRIMERO tienen que enseñarles la canción de la serie y LUEGO sacar consecuencias de ella. Para los alumnos a veces la cosa se les hace tan trabajosa y anticuada como aprender mazurkas como paso previo a los valses.

Etología: Son una subespecie del “profesor guay”, del que alguna vez hablaremos. Defienden la importancia de la música de cine, jazz y otros estilos que hace tiempo que han dejado de ser familiares a los alumnos y su presencia cada vez mayor en los conservatorios. A pesar del nombre de la subespecie, lo más frecuente es que sean varones.

Guía de caza: No son cazables. Los que siguen elaborando cada año materiales sobre las series y canciones que siguen estando de moda no son “Mary Poppins”, sino excelentes profesionales actualizados que no necesitan ser cazados.

Anécdotas: La anécdota más conocida es la de aquellos profesores que queriendo implantar en España el método Kodaly comenzaron por enseñar canciones húngaras a los alumnos.

La más triste, la de un profesor de solfeo que montó una fiesta navideña para los alumnos, completamente basada en canciones de los Beatles. Le vi llorar en el pasillo porque los niños no conocían ninguna canción de este grupo.

Alumnos: guía de avistamiento. 07— El padre gremlin

Alumnos: guía de avistamiento” pretende ser una serie de posts humorísticos acerca de algunos de los perfiles de alumnos más notables y característicos. No se inventa ningún dato ni tipo de alumno, ni hay intención alguna de ofensa. Procuraré ir alternando perfiles de alumnos “peligrosos” con el de alumnos maravillosos. Espero que os resulte divertido

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No hay que dar de comer a los gremlins tras la medianoche ni permitir que se mojen. A los padres (y madres) gremlin, no hay que darles malas noticias sobre sus hijos.

Geografía: Son ubícuos. Están detrás de la puerta de tu aula (o se meten dentro), te esperan en la estación de autobús, averiguan tu número de teléfono y te llaman a altas horas de la noche. Excepcionalmente, pueden llegar a enterarse de dónde vives y esperarte por la zona. A veces daría miedo mirar debajo de la cama.

Hábitos: Gentes que, en general son probablemente sensatas e inteligentes, suelen cegarse ante sus propios hijos, y no son capaces de entender que, ocasionalmente (y en algunos casos, frecuentemente) su hijo no es el individuo inteligentísimo, guapísimo, musiquísimo y varios “ísimos” más que ellos suponen. De adoptar una conducta amable y educada pueden pasar a los peores deslices de lógica o a estar al borde de la violencia física.

Etología: Tienen la certeza moral de que tú eres incompetente en tu trabajo, porque no sabes estimular a su hijo, o no entiendes que no tiene costumbre de tomar apuntes, o no valoras el esfuerzo y te fijas sólo en los resultados. Encerrados en su monomanía son capaces de proponerte que pidas a cualquier alumnos brillante que “apadrine”, al chaval y le tome los apuntes, además de explicarle la asignatura (sic). Tienes que estar equivocado, así que son capaces de darle una propinilla al bedel para que se meta en tu clase y verifique si es verdad que su hijo no la pisa. (sic).

Guía de caza: Lo único que se puede hacer es mantenerse firme. Al cabo de algún tiempo de ver que el hijo tiene problemas con todos los profesores puede que empiecen a ver la luz.

Anécdotas: Tengo bastantes. La más bonita, la de una madre que le explica a un profesor de flauta que su hija ha estado estudiando en casa varias horas diarias… …y eso que la flauta de la niña quedó olvidada en el aula la semana anterior. La más salvaje, la de una alumna que decía suspender todas las asignaturas del Conservatorio y del Instituto por mi culpa. Al parecer le infundía tal pánico que era incapaz de concentrarse en cualquier cosa, por lo que los padres exigían la supresión de mi asignatura.

Alumnos: guía de avistamiento. 06— El alienígena

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En los largos y complejos ajustes al entorno que implica el proceso de crecimiento, hay veces que algunos alumnos viven en mundo propio, a veces completamente ajeno al que llamamos real. No quiere decir nada malo de ellos, ni de su inteligencia. Pero en ocasiones parecen provenir de otro planeta. Quizá es que, efectivamente, vengan.

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Geografía: En general, primera fila. Suelen ser entusiastas de sus propios monotemas y por lo tanto se identifican con un profesor no menos monomaníaco con la música.

Hábitos: Intentan llevar todo a su propio planeta. Podemos esperar preguntas sorprendentes, tipo “¿En la Tierra Media también resuelve la séptima de dominante?” (sic) o “¿No sería mejor que nos trajeras un ejemplo escrito por el propio Orfeo?” (sic también).

Etología: Sacados de su monomanía resultan gente sorprendentemente agradable (los entusiastas siempre lo son). Como buenos devotos suelen lanzar enormes peroratas sobre su tema favorito, además de ofrecerte amplia bibliografía, discografía, cartas de juego de rol o lo que sea pertinente a su pasión.

Guía de caza: En general su caza es sencilla. Sólo puedo, eso sí, recomendar traerles al mundo “real” por pequeñas fases, ni intentar destruir todo su planeta imaginario con dos frases ni dejar que vivan aislados en su nube.

Anécdotas: Empezaría y no acabaría de contar anécdotas. Dos ya salieron antes. Quizá una de mis favoritas, porque la monomanía era musical, es la de una enamorada del piano en todas sus facetas. Comentando un día en clase la escritura de violín, incluyendo articulaciones, ligados, golpes de arco, armónicos, pizzicatos y demás técnicas básicas, comenzó indignarse, sobre todo al escuchar a un violinista interpretando lo que yo le iba pidiendo. Como no podía comprender que muchos de esos sonidos tan hermosos no estuvieran en el piano, comenzó allí mismo a redactar la carta a Steinway para que adoptara las medidas pertinentes. Confieso que sólo se me ocurrió en el momento comentarle que Bösendorfer suele ser más receptiva a inovaciones en el mecanismo. Ignoro si la carta fue enviada.

Alumnos: guía de avistamiento. 05— El alumno ideal

Alumnos: guía de avistamiento” pretende ser una serie de posts humorísticos acerca de algunos de los perfiles de alumnos más notables y característicos. No se inventa ningún dato ni tipo de alumno, ni hay intención alguna de ofensa. Procuraré ir alternando perfiles de alumnos “peligrosos” con el de alumnos maravillosos. Espero que os resulte divertido

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Geografía: Sólo he encontrado tres casos y medio en 32 años que llevo ejerciendo como profesor, así que no es una estadística significativa. Pero en los tres casos, solían sentarse en primera o segunda fila.

Hábitos: Preguntan todo lo que no entienden. Tiene ideas propias, sin ningún miedo ni a compartirlas ni a cambiarlas si se les demuestra que son erróneas. Frecuentemente traen ejemplos a clase de obras que están tocando en que aparece algo del material que se está impartiendo. Aportan sugerencias y se lanzan como locos a tocar, en los conciertos o para ejemplificar lo que sea pertinente.

Etología: Suelen ser enormemente agradables de trato, ni son obsequiosos con el profesor, ni le ignoran. En general suelen hacer de vez en cuando algún chiste sobre la asignatura.

Guía de caza: No es necesario cazarlos, afortunadamente. Hay que cuidarlos mucho, y, por excepcionales que parezcan, procurar no darles un trato de privilegio. Hay que alentar a sus padres a que tengan más hijos. Sería contemplable para estos casos una partida presupestaria en el Conservatorio para pagar a los progenitores cenas románticas o pequeños viajes a lugares soleados.

Anécdotas: Estoy disparatadamente orgulloso de todos ellos. Me alegra que, en algún caso, a años de distancia, sigan manteniendo el contacto conmigo. Y hasta usando algunas de mis frases.

Alumnos: guía de avistamiento. 04— El calamar

Alumnos: guía de avistamiento” pretende ser una serie de posts humorísticos acerca de algunos de los perfiles de alumnos más notables y característicos. No se inventa ningún dato ni tipo de alumno, ni hay intención alguna de ofensa. Procuraré ir alternando perfiles de alumnos “peligrosos” con el de alumnos maravillosos. Espero que os resulte divertido

 

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Geografía: Este tipo de alumno sólo demuestra su condición en exámenes escritos, de los que, afortunadamente hace algunos años que no realizo. No es de esperar sin embargo que la especie haya mutado sus costumbres. Tienden a sentarse en las últimas filas, para tener más tiempo para escribir.

Hábitos: Al comenzar el examen, independientemente de la cantidad de papel te miran y dicen: “¿Sólo esto?”. A partir de ahí se ponen a escribir como posesos, pretendiendo enmascarar tras una nube de tinta unos conocimientos normalmente escasos. Siempre piden más papeles, normalmente dos veces y siempre piden un cuarto de hora más para escribir.

Etología: Sobre todo en exámenes de análisis pretenden ocultar unos conocimientos limitados de la materia tras una gruesa capa de conocimientos históricos, sean o no aplicables a la pieza. Tras leer uno de estos exámenes uno queda perfectamente informado de los acontecimientos históricos de un periodo concreto, aunque pueden llegar a no hacer referencia alguna a la obra.

Guía de caza: La única solución conocida para estos alumnos es que realicen varios exámenes hasta que asuman que la estrategia memorística no funciona. Desgraciadamente esto suele implicar una cierta cantidad de suspensos hasta que comprenden que hay que contestar a lo que se les pregunta en el examen.

Anécdotas: Hace algunos años, en un examen de la extinta asignatura “Formas Musicales”, uno de los examinandos encabezó su ejercicio: “Podemos decir con certeza que la obra pertenece al Barroco, periodo clásico, Romanticismo o Siglo XX”, y siguió dando las características de cada una de esas épocas. La verdad es que tenía razón, aunque de la obra no escribió nada.

Alumnos: guía de avistamiento. 03— El conejo blanco

Alumnos: guía de avistamiento” pretende ser una serie de posts humorísticos acerca de algunos de los perfiles de alumnos más notables y característicos. No se inventa ningún dato ni tipo de alumno, ni hay intención alguna de ofensa. Procuraré ir alternando perfiles de alumnos “peligrosos” con el de alumnos maravillosos. Espero que os resulte divertido

 

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Geografía: Estos alumnos suelen estar matriculados en varios instrumentos, la Universidad y algunas actividades más. Andan siempre a las carreras, por eso no tienen una fila determinada en que sentarse, usan el asiento que encuentran libre.

Hábitos: Llegan tarde a clase y se tienen que marchar antes de que termine. Por lo mismo, es muy difícil corregirles los ejercicios.

Etología: Según llegan a clase se ponen a copiar los apuntes del compañero de al lado, sin atender a la explicación que se está dando en el momento, en un vano afán de ponerse al día. Suelen hacer pocas preguntas, y cuando las hacen suelen referirse a material explicado hace tres o cuatro clases (el que se encuentran copiando en ese momento).

Guía de caza: La variedad conejo blanco voluntario (o sea, los que realizan todas estas actividades porque les gustan) no es difícil de cazar: ellos mismos trabajan para ponerse al día. Un rato cada pocas semanas que se les pueda dedicar para resolverles las dudas es suficiente. En cambio la variedad conejo blanco obligado (los padres les obligan a estos horarios apretados) es casi irrecuperable. Suelen mutar a la especie “alumno fantasma”. De no ser así, desgraciadamente la única forma de recuperarlos es ser muy exigente con la entrega de los ejercicios.

Anécdotas: Hace ya algunos años un conejo blanco llegó a clase a su hora, se sentó, sacó las cosas y dió un enorme suspiro de satisfacción. Al hacerle ver que hacía ya dos años que había estudiado la asignatura conmigo, y que aunque en mi clase siempre sería bien recibido no hacía falta que sacar los materiales, contestó: ”quería ver qué se siente”.

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