«

»

Nov 10 2014

Imprimir esta Entrada

El coral bachiano retomado (y 3). Sugerencia a un millonario amante de Bach. El Thronechoral. Ideas y propuestas.

Millonario

Millonario que pudieras estar leyéndome, de verdad que seríamos muchos los que te estuviéramos agradecidos.

En el primer artículo de esta serie quise generar en los lectores sensaciones sobre el coral similares a las que pudieran tener los coetáneos de Bach.

El segundo estaba más dedicado a estudiantes, con algunos consejos sobre cómo realizar corales.

¿Y éste?

Mucho queda por decir sobre el coral. El apartado, que en clase tanto me gusta de ”los trucos de Bach” ni siquiera lo he tocado. El espléndido y asombroso tema de los preludios de coral, corales instrumentales y de la relación con las cantatas, no ha sido nombrado hasta este momento. Posibilidades de coral que no sean bachianas, desde aludir a los bellos corales brahmsianos hasta el uso modal de los corales, quedan sin explorar.

En lugar de aludir a estos temas tan interesantes (que bien pueden ser materia de futuros artículos), voy a utilizar este final de serie como un cajón de sastre en que aludir a algunas decisiones que he tomado en los dos artículos anteriores, comentar algunas propuestas de uso del coral en clase y para expresar un deseo acerca de una edición en castellano de los corales de Bach. Comencemos por aquí.

¿Hay millonarios bachianos?

El primer artículo comenzaba con una imagen de la que para mí es, con diferencia, la mejor edición de estudio para los corales de Bach. Estas son sus características:

  1. Los corales están ordenados por melodía. De esta forma, las distintas realizaciones de un mismo coral, aunque llevan letras distintas, están siempre juntas.
  2. Los corales llevan el título por el que son más conocidos, no la letra de su primer verso. De esta forma es sencillo buscar el coral que uno desea y comparar sus diferentes versiones. Dentro de esta idea, se alfabetizan los corales bajo ese criterio.
  3. Los corales llevan texto, lo que es ni más ni menos que indispensable si se quiere entender alguna de las prácticas bachianas.
  4. Esto sería más dispensable, pero los corales vienen en dos claves.
  5. Aparece toda la información del coral, desde autor original hasta la cantata en la que figura.

Todo con todo, le encuentro una carencia para el estudio del coral en castellano: la traducción de los textos del coral.

No sería una enorme dificultad realizar una traducción verso a verso de su texto (no es precisa calidad literaria: por el contrario en este caso la literalidad sería bienvenida, ya que la pintura de palabras suele ocupar pocas negras). Un posible modelo de cómo presentarlo lo veréis más abajo.

¿No habrá por allí una editorial que se quiera embarcar en un a edición así? Mejor aún, dado que es un asunto un tanto especializado, y que se venderían pocos ejemplares (aunque se venderían todos los años), ¿no habrá un mecenas generoso que reclute a un equipo interesado en realizar un proyecto así, y distribuirlo libremente en Internet? Seguro que desgrava. Y, en todo caso, es una irrisoria cantidad de dinero la que supondría comparada con el bien a medio y largo plazo que haría. Bueno, yo, por si me lee algún potentado, lo he dejado caer.

El Thronechoral

La elección de la sintonía de “Juego de Tronos” como base sobre la que intentar crear en los interesados un sentido del coral análogo al de los contemporáneos de Bach, merece algunos comentarios.

art353-game-of-thrones-daenerys-300x0

Una de las actrices de la serie aludida.

  1. Como ya dije en su momento, es un truco con fecha de caducidad. Aunque la poca prisa de George R. R. Martin por acabar de escribir las novelas que quedan garantiza que la serie dure algunos años más, quién quiera utilizar pedagógicamente este material deberá, llegado el momento, realizar algo parecido sobre otro tema entonces muy conocido. Aquí van algunas de mis reflexiones cuando buscaba tema, por si ahorro tiempo a tal persona.
  2. El tema es modal, lo que obliga a “tonalizarlo”, encontrándonos así en una situación muy paralela a la de Bach cuando realiza corales. Me han sugerido que pudiera escribir realizaciones que respetaran la modalidad y el ritmo originales pero, aunque sería un juego divertido, no le veo utilidad pedagógica.
  3. El tema está en forma bar, por lo que no supone ninguna violencia aplicársela.
  4. Es suficientemente característico como para soportar bien la distorsión rítmica que le ocurre al simplificarlo para el uso de texto.
  5. He recortado un tanto la melodía. Los ejemplos deberían ser significativos, no largos.

Sobre las diferentes realizaciones del Thronechoral

El trono de espadas de la serie aludida, imaginado por un artista-

El trono de espadas de la serie aludida, imaginado por un artista.

  1. La realización “arcaizante”, la que procura expresar cómo pudiera haber sido el tratamiento del coral en tiempos de Lutero, está llena de fantasías. Hasta un punto muy cierto, todo lo que sabemos de las prácticas compositivas de la época depende fuertemente de especulaciones. Las fuentes escritas que nos quedan ni son tantas ni tan uniformes como para garantizar una praxis común europea. Que casi seguro no hubo, por la dificultad de comunicaciones. Añadamos la casi total certeza del uso de comportamientos improvisatorios no escritos y mi especulación no resulta peor que otras. Algunas otras fantasías se expresan en el mismo artículo, en la imagen de la partitura.
  2. La realización “corrientita” del coral comete deliberadamente una violación de las prácticas a las que aludo en el segundo artículo: la primera cadencia no está en la tonalidad de tónica. Hubiera podido forzar que fuera así, pero a costa de ejercer una cierta violencia sobre una melodía que he querido ante todo reconocible.
  3. Las exageradas rarezas armónicas (para el barroco) de la realización con “pintura de palabras” tienen correlato, creo que sin excepción, en corales vocales de Bach.
  4. Los “monstruos” empleados en los dos corales recién aludidos pudieran ser mejores. Se aceptan voluntarios.
  5. He visto realizaciones incluso más aburridas que la que atribuyo al reverendo Jones en el segundo artículo.

Ideas para profesores

No me considero capacitado como para pontificar sobre cómo usar el coral en las aulas. En cambio, me encanta charlar con la gente. Voy por tanto a compartir con vosotros algunas de las ideas que aplico en clase con el coral, en la esperanza de que vosotros me contéis las vuestras.

Presentar el coral a los alumnos

Frank Herbert escribió que presentar las técnicas sin añadir los valores que las sustentan no deja de ser una forma de esclavismo. Aunque él situaba esta frase en el contexto de una imaginaria universidad de matemáticas, creo válido el argumento. Muy a menudo la enseñanza de la armonía se detiene en reglas y prohibiciones que no llegan a aportar conciencia de estilo, y que en los peores casos llegan a incapacitar al alumno para escribir sin culpabilidad en otros lenguajes.

De ahí que me parezca importante que conozcan de dónde viene el coral, su historia, y que intenten identificarse con el autor barroco de realizaciones de coral. ¿Qué eso hace que haya que hablar demasiado de cosas que no son notas? Bueno, las notas deben responder a necesidades compositivas, y eso sí que es algo que debe transmitir un profesor: las reglas están en cualquier libro.

Sobre todo y ante todo, me gusta intentar que los alumnos comprendan que hablamos de música útil, que sus armonizaciones, mejores o peores, deberían poder ser usadas sin vergüenza en una hipotética capilla luterana que tuviera libre el puesto de coralista.

Es posible que, en ese sentido os resulten útiles, como para mí lo han sido, estas dos versiones del glorioso In dulce Jubilo. La primera fue éxito del pop hace demasiados años.

La segunda versión, que recomiendo complementar con la de un coro real, es la de la artista virtual (sic) Hatsune Miku, con la armonización coral de Bach cantada por el robotito en cuestión. Merece la pena aguantar la voz de pito del engendro mecánico por ver mezclados manga y Bach, y cómo sonríen los alumnos.

 

El profesor que llevo dentro no va a quedar tranquilo si no digo que el ternario de este coral es ejemplo de cómo este tipo de compases se reservan para ocasiones de festejo.

Cuándo presentar el coral a los alumnos

En mi opinión, lo antes posible, que viene a ser cuando comprenden las dominantes y llegan a entender las tonicalizaciones. Obviamente, mayores conocimientos lograrán mejores realizaciones, pero tiempo puede haber para volver al coral más adelante. La flexibilidad y gusto que van logrando con el uso de este recurso, con piezas muy breves, representan un altísimo grado de rendimiento para el esfuerzo que les cuesta.

Un año intenté, sin notables resultados, incluso realizar corales sin relaciones con otras tonalidades. ¿Alguno de vosotros ha tenido mejor suerte?

En España arrastramos una infinidad de planes de estudio. En alguno de ellos, los corales se veían en contrapunto, tras cuatro años de armonía. Toda vez que, por lo que sabemos, Bach empleaba desde el principio el coral para enseñar a sus discípulos, prefiero hacerle caso a él que a tales planes. No dejemos que una costumbre antigua, y no totalmente explicable prive a los alumnos de una herramienta valiosa.

Fidelidad a Bach

Duele escribir que habría que limitar cuánta fidelidad queremos al estilo bachiano. Una fidelidad muy alta va a llevar a necesitar imponer demasiadas restricciones al alumno, que no va a poder, por tanto, “hacer mano” con la debida rapidez y sacar el máximo partido. Muchos de los alumnos más jóvenes no tienen aún el oído formado como para distinguir los matices que distinguen al barroco de, por ejemplo, el estilo clásico. Soy, eso sí, inflexible con que las cadencias que usen respondan a las que usaba Bach. Las recientes catalogaciones cadenciales en que se entremezclan cadencias medievales con otras de Ravel me parecen singularmente poco estilísticas, y, ciertamente, tienden a enturbiar la percepción de la modulación para el alumno.

Uso de texto

Entiendo que lo que hace Bach con los corales no es totalmente comprensible sin usar texto. Sin embargo, me parece que no hay que imponer a los alumnos un texto con el que trabajar. Algunos de ellos pueden no querer usar textos de carácter religioso, y otros pueden, por ejemplo, ser creyentes en el panteón mitológico nórdico.

En su lugar, lo que suelo hacer en la penúltima clase en la que trabajamos el coral es analizarles algunos en que la incidencia del texto sea notable. Como por ejemplo:

Ach gott web.o

Est ist genug web.Como se ve, los materiales vienen preparados con una armonización “del reverendo Jones” con la que comparar y la traducción del texto al castellano, escrita sobre cada frase, y en la que se han resaltado las palabras “pintadas” por Bach.

Tras esto, como ejercicio final, les propongo que elijan ciertas notas de un coral y piensen que en ellas el texto dice algo que les resulte particularmente expresivo, y elijan acordes en consecuencia. Fuegos, muertes, destrucciones, bombas, lugares de vacaciones, nombres de novias y novios, personajes de dibujos animados y películas, han sido algunas de las elecciones más populares en los últimos años.

Entiendo que realizarlo de la manera que propongo se centra un máximo en la expresión musical del coral sin que el alumno deba asumir un texto que pudiera no interesarle, ni componer el suyo propio.

Puedo, desde luego, asegurar, que muchos de mis mejores alumnos han encontrado el ejercicio divertido y estimulante.

Siempre he querido (pero nunca me da tiempo en clase) comenzar por plantearles algún madrigal de Carlo Gesualdo, para que comparen y vean que la idea de pintura de palabras no es exclusiva de Bach ni el coral. Aunque a ellos no me de tiempo a explicárselo, a vosotros, por el trabajo de leerme, sí os regalo una partitura del príncipe y asesino, inmediatamente después de los vínculos a los dos artículos anteriores. Gracias por leerme, y espero vuestras ideas sobre el coral.

Primer artículo de la serie.

Segundo artículo de la serie.

 

Deh coprite il bel seno

Sobre el Autor

CarlPhilipp

Eterno compositor, profesor y armonista.

Enlace permanente a este artículo: http://enriqueblanco.net/2014/11/el-coral-bachiano-retomado-y-3-sugerencia-a-un-millonario-amante-de-bach-el-thronechoral-ideas-y-propuestas/

33 comentarios

2 pings

Ir al formulario de comentarios

  1. Enrique Blanco Rodríguez
    Enrique Blanco Rodríguez

    Carmen Granero Eguía. Alicia Santos Santos, Mercedes Zavala, Jacobo Durán-Loriga, José Mansergas, Iñigo Igualador, Alejandro Barcelo, María Jesús García Alonso, Novel Samano, Alfonso Del Corral, Luis Blanco, Diego Jiménez Tamame, Sara Castaño Díaz, Germán Ruiz Marcos, Irene Riaño de Hoz, Hector Tavera Fresno, Carmen Domínguez, Jin Kazama Wins, Alfonso Sebastián Alegre, Daniel Roca

  2. Mercedes Zavala
    Mercedes Zavala

    Lo miro más despacio. Gracias

  3. Jacobo Durán-Loriga
    Jacobo Durán-Loriga

    Es una lastima que mi verdadera vocación, que es ser mecenas, se haya visto frustrada, que si no te daría satisfacción con la edición que ansías. Además a 4 claves y las antiguas que molan tanto. En todo caso la edición en papel, a parte de cara, está a punto de caer en desuso, así que yo te animaría, dada tu portentosa capacidad de trabajo e implicación en el tema a hacer la labor en una web. Sería cuestión de completar lo que ya existe en páginas y enlazar con ellas.

  4. Alicia Santos Santos
    Alicia Santos Santos
  5. Alicia Santos Santos
    Alicia Santos Santos

    Gracias, Enrique!!!

  6. Alicia Santos Santos
    Alicia Santos Santos

    Estoy emocionada, gracias!!!!!!!!!

  7. Enrique Blanco Rodríguez
    Enrique Blanco Rodríguez

    Mucho podría hacer, sí, Jacobo Durán-Loriga. Pero hablo el alemán como los propios pingüinos. Ahí no soy el adecuado. Lo deseable es alguien mínimamente familiarizado con el tema

  8. Enrique Blanco Rodríguez
    Enrique Blanco Rodríguez

    ¿Emocionada, Alicia Santos Santos? No es para tanto

  9. Jacobo Durán-Loriga
    Jacobo Durán-Loriga

    Cierto ex-cátedro de contrapunto, del que no soy fan musicalmente hablando, pero al que reconozco probado conocimiento del alemán tradujo los textos puestos en música por juansebas, y los publicó. Sé que no es bonito adueñarse del trabajo de otros, pero tengo entendido que él ya lo hizo con el trabajo del maestro Calés. El que sisa a un mangante…

  10. 1schubert

    Esas traducciones son en buena parte muy libres, lo que no sirve para analizar la “pintura”. Te lo digo porque he intentado usarlas allá cuando no sabía alemán y fue y sigue siendo muy difícil.

  11. 1schubert

    Por cierto, no recuerdo por qué llaman “Schubert”, me gustaría cambiarme a Carmen Granero Eguía.
    Enrique, mil gracias, aquí hay trabajo y diversión para rato. Me lo he leido a fondo y va a ser de muchísimo provecho.

  12. 1schubert

    Aunque menosprecie su alemán, Enrique ha traducido con acierto “Voy seguro y en paz”, por ejemplo, y allí figura “hacia allí voy con alegría” (Es ist genug), y, bueno, éste es un ejemplo inocente, en comparación con otros.

  13. 1schubert

    Así que, a mi entender, para lo que queremos, esa edición que comentas no sirve.

  14. 1schubert

    Yo lo hago en las clases, pero hay algunas palabras antiguas que se resisten. Vamos, que en el Duden, desde luego, no están ni por asomo.

  15. Carmen Granero Eguía
    Carmen Granero Eguía

    Enrique Blanco Rodríguez, lo he leido bien a fondo, sencillamente sensacional. Aquí hay diversión para mucho tiempo. Gracias de corazón. Te mereces un gran ramo de rosas.

  16. Enrique Blanco Rodríguez
    Enrique Blanco Rodríguez

    Me lo voy a leer a ver si he escrito cosas sin darme cuenta. Es poca cosa

  17. 1schubert

    Así que se deduce que Enrique sabe mejor alemán que Herr Vega.

  18. Enrique Blanco Rodríguez
    Enrique Blanco Rodríguez

    Carmen Granero Eguía, lo de 1schubert es una identidad que tienes en gravatar. Yo no puedo cambiarlo, tienes que editarlo tú misma allí. Y, por si no ha quedado claro, mi dominio del alemán se reduce a buscar en un diccionario palabra a palabra

  19. Carmen Granero Eguía
    Carmen Granero Eguía

    Pues lo has hecho mejor que otros.

  20. Enrique Blanco Rodríguez
    Enrique Blanco Rodríguez

    Desde que traduje de idéntica manera la “técnica de mi lenguaje musical…”

  21. Carmen Granero Eguía
    Carmen Granero Eguía

    Ya sé lo de mi identidad, Enrique, era broma. Lo voy a cambiar. No soy Schubert, eso es desgraciadamente evidente.

  22. Enrique Blanco Rodríguez
    Enrique Blanco Rodríguez

    Desgraciadamente para Schubert

  23. Carmen Granero Eguía
    Carmen Granero Eguía

    Ahora, a reirse. ¡Ay! Y tú, más guapo que Bach.

  24. Enrique Blanco Rodríguez
    Enrique Blanco Rodríguez

    Nadie es más guapo que Bach

  25. Carmen Granero Eguía
    Carmen Granero Eguía

    En eso estoy de acuerdo hasta la muerte. Y súmale que el acento de Turingia es música celestial.

  26. Iñigo Igualador
    Iñigo Igualador

    Genial!!!!! Es impagable todo este material pedagógico!!!! IMPAGABLE !!!

  27. Alicia Santos Santos
    Alicia Santos Santos

    Que no es para tanto????? Anda, anda…..

  28. Carmen Granero Eguía
    Carmen Granero Eguía

    ¡Justo lo que buscaba para mandarle!

  29. Enrique Blanco Rodríguez
    Enrique Blanco Rodríguez

    ¡Voy ahora mismo a buscar un jarrón para las rosas!

  30. José Mansergas
    José Mansergas

    acabo de leerlo, interesantísimo de cabo a rabo! tomo nota de todo, muchas gracias por compartirlo…

  31. David González
    David González

    Gracias de nuevo, maestro

  32. dadi

    maravilloso, estimado Profesor,,,maravillosas explicaciones,, altamente pedagogico los ejemplos,, yo no soy profesor , soy estudiante y entro a esta pagina, como a un cuento de hadas , y espero con ansias la proxima publicacion, cada vez que ingreso a este sitio, me pasa lo mismo,, nos ha atrapado a todos con sus publicaciones,, gracias!!

  33. CarlPhilipp

    La verdad es que no publico más porque cada vez me resulta más laborioso.

  1. El coral bachiano retomado (1). Sentir el coral. Un poco de historia. » Potsdam 1747

    […] Ir al tercer artículo de la serie. […]

  2. El coral bachiano retomado (2). Consejos para comenzar a escribir corales. El reverendo Jones y los espadachines. » Potsdam 1747

    […] El coral bachiano retomado (y 3). Sugerencia a un millonario amante de Bach. El Thronechoral. Ideas … » […]

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: