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Sep 21 2014

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El musicófago frugal (1): Anáforas

Es posible que este post requiera unas explicaciones previas. Pero también es posible que haya quien prefiera ir directamente a lo musical y dejar las disertaciones para después. Pongo pues al final las descripciones previas (con lo que invento la categoría de “postprevias”, que queda muy posmoderno), y paso a la obra. Quien prefiera comenzar por las tales explicaciones, que haga click aquí.

   

Anáforas

Os dejo hoy con mi obra “Anáforas”, para cello y piano (Michael Stokes y Francisco José Segovia, en este vídeo). Estaría englobada dentro de lo que considero mi música seria. Técnicamente podría decir mucho sobre la obra, pero voy a intentar mantener un nivel como para público interesado, más que como para expertos.

La anáfora es una figura literaria que, para los propósitos de esta obra, podríamos considerar como la repetición frecuente de partes del discurso o la sustitución de las repeticiones por elementos con el mismo significado (definición horrorosamente incompleta para gramáticos, pero muy útil para mis fines). Algo así como:

“Para ti, lector de este blog, para ti, nauta de webs musicales, para ti que escudriñas mis palabras, se ha escrito este ejemplo.”

Defo2Visualmente quizá pudiera encontrarse un análogo en dibujos como el que nos acompaña, en que la repetición casi idéntica de elementos va poco a poco generando formas nuevas que, sin embargo, jamás llegan a necesitar una explicación, por su enorme semejanza con el elemento anterior. Esto ya nos saca del ámbito de la figura literaria y se convierte en la base sobre la que construyo la forma musical de esta obra.

En el aspecto camerístico, la obra pertenece a lo que yo denomino la serie de “si el caballo canta…”. Tengo obra con ese título, y ya daré, junto con ella, la explicación completa. Baste decir que considero pertenecientes a tal serie todas las obras en que me molesta enormemente la distinción entre acompañado y acompañante, y busco, en cierta medida, una paridad entre los instrumentos implicados.

Recapitulando: construyo la obra sobre diversas reelaboraciones de los mismo materiales, hasta que estos se convierten en otros que sigo reeleborando, hasta que estos se convierten en otros que sigo reelaborando… …y esto lo hago procurando que, en general, ni cello ni piano queden supeditados al otro instrumento.

Me han comentado sobre la obra que su armonía es derivativa de la de Takemitsu. Como a él le acusaban de derivativo de Messiaen, y a Messiaen de derivativo de Debussy, me voy a quedar con que la comparación me halaga, aunque yo escucho perfectamente diferencias fundamentales entre todas esas armonías. Confieso (con placer, de hecho) eso sí, que soy aficionado a la música de gran belleza armónica, y a menudo procuro escribirla.

¿Datos técnicos? Diré de pasada que la obra se basa inmensamente en lo que llamo mi sinclinal T, pero la explicación requeriría bastante más tiempo que la escucha de la pieza, y anda por otros lados del blog.

A ver qué os parece la obra. A mi, si ninguno de mis hijos me parece feo, éste es de los que me maravilla que venga de mis pobres genes.

   

Palabras previas a las palabras previas

La ironía de la pregunta de mi mujer se me ha quedado un poco como la nube sobre Cazeneuve. ¿Y por qué no un libro de memorias? Si me diera la gana, ¿por qué no? Qué continente de hipócritas el sudamericano, qué miedo de que nos tachen de vanidosos y/o de pedantes. Si Robert Graves o Simone de Beauvoir hablan de sí mismos, gran respeto y acatamiento; si Carlos Fuentes o yo publicáramos nuestras memorias, nos dirían inmediatamente que nos creemos importantes. Una de las pruebas del subdesarrollo de nuestros países es la falta de naturalidad de sus escritores; la otra es la falta de humor, pues éste no nace sin naturalidad. La suma de naturalidad y de humor es lo que en otras sociedades da al escritor su personería; Graves y Beauvoir escriben sus memorias el mismísimo día que se les antoja, sin que ni a ellos ni a los lectores les parezca nada excepcional. Nosotros, tímidos productos de la autocensura y de la sonriente vigilancia de amigos y críticos, nos limitamos a escribir memorias vicarias, asomándonos a lo Frégoli desde nuestras novelas. Y si cualquier novelista hace siempre un poco eso, porque está en la naturaleza misma de las cosas, nosotros nos quedamos dentro, constituimos domicilio legal en nuestras novelas, y cuando salimos a la calle somos unos señores aburridos, preferentemente vestidos de azul oscuro. Vamos a ver: ¿por qué no escribiría yo mis memorias ahora que empieza mi crepúsculo, que he terminado la jaula del obispo y que soy culpable de un montoncito de libros que dan algún derecho a la primera persona del singular?

La ironía de la pregunta de mi mujer se me ha quedado un poco como la nube sobre Cazeneuve. ¿Y por qué no un libro de memorias? Si me diera la gana, ¿por qué no? Qué continente de hipócritas el sudamericano, qué miedo de que nos tachen de vanidosos y/o de pedantes. Si Robert Graves o Simone de Beauvoir hablan de sí mismos, gran respeto y acatamiento; si Carlos Fuentes o yo publicáramos nuestras memorias, nos dirían inmediatamente que nos creemos importantes. Una de las pruebas del subdesarrollo de nuestros países es la falta de naturalidad de sus escritores; la otra es la falta de humor, pues éste no nace sin naturalidad. La suma de naturalidad y de humor es lo que en otras sociedades da al escritor su personería; Graves y Beauvoir escriben sus memorias el mismísimo día que se les antoja, sin que ni a ellos ni a los lectores les parezca nada excepcional. Nosotros, tímidos productos de la autocensura y de la sonriente vigilancia de amigos y críticos, nos limitamos a escribir memorias vicarias, asomándonos a lo Frégoli desde nuestras novelas. Y si cualquier novelista hace siempre un poco eso, porque está en la naturaleza misma de las cosas, nosotros nos quedamos dentro, constituimos domicilio legal en nuestras novelas, y cuando salimos a la calle somos unos señores aburridos, preferentemente vestidos de azul oscuro. Vamos a ver: ¿por qué no escribiría yo mis memorias ahora que empieza mi crepúsculo, que he terminado la jaula del obispo y que soy culpable de un montoncito de libros que dan algún derecho a la primera persona del singular? Julio Cortázar, La vuelta al día en ochenta mundos

En estos días tanto Aurora Blanco Blanco como Justin Avro Lancaster se han interesado por mi música, particularmente la orquestal. No ha sido el único caso reciente. Inés Mogollón, por ejemplo, o Chema Mrua, han manifestado en algunas ocasiones cierta curiosidad por mis obras.

El caso es que no tengo costumbre de hablar de mi música. Una regla inviolable hasta ahora en mis clases es la de no hablar nunca de mi. Si el periodo lectivo no me alcanza normalmente para hablar ni de Haydn, ni de Carl Philip Emanuel Bach, ni de Ligeti, al menos no para hacerlo a gusto, ¿cómo voy a reducir aún más el tiempo disponible para referirme a mi propia producción?

Una excepción, por supuesto, a esta regla se ha dado en las ocasiones en que me han propuesto, en cursos independientes, hablar de mi música. A esos cursos ha ido el que ha querido ir, y no suponen de ninguna forma una pérdida del tiempo que debe dedicarse a los autores de necesario conocimiento.

Pero, ¿y mi blog? Por muchas razones, cuando hablo de temás musicales tiendo a considerarlo una especie de extensión de mis clases (sobre todo porque lo empleo ampliamente para proporcionar material de apoyo, en forma de apuntes o de artículos monográficos). Llevado quizá de esta idea, rara vez explico mi música, mucho menos hago una especie de guía de escucha.

Considerándolo ahora, veo que es un error. La música debe siempre defenderse sola, y así espero que mis hijos sonoros lo vayan haciendo desde los variados especios web a los que los he subido. Pero a fin de cuentas, un blog es un espacio de diálogo, no una sala de conciertos, y tampoco parece terrible hablar de uno mismo. Total, quien no quiera leerlo, no tiene más que cambiar de página.

Comienzo pues una serie de posts en los que hablaré de mi mismo. Como el título genérico será “El musicófago frugal”, quien no desee leerlos no tiene más que hacer caso a esta advertencia.

Todo con todo, aunque difícilmente se me puede ya considerar joven, creo no estar aún ni senil ni paleontológico. No temáis pues ataques de autobiografía. Os presentaré un poco de técnica, un poco de contexto, y una obra cada vez. Lo mismo alguien se divierte. Y confío mucho en mis obras. Alguien las disfrutará, o eso espero.

Palabras previas

Supongo que, excepto para musicólogos al ajillo (en este artículo se habla con alguna amplitud del concepto), mi producción debe parecer confusa (a los del ajillo les parecerá confusa igual, pero así se lanzarán a atrevidas exégesis y se entretendrán, pobres criaturas). Confusa, claro, porque abarca terrenos muy distintos. Os pongo un esquema.

Fondo copyPor supuesto, hacer click sobre la imagen os la pondrá a un tamaño legible. No quiero dar muchas explicaciones, hoy no. Ya van demasiadas y aún no he puesto ni de que obra voy a comentaros algo. Sólo os hago notar que distingo entre mi música más personal y auténtica (ya explicaré qué quiero decir con eso), la que tiene finalidades pedagógicas y la que elucubra sobre otros mundos musicales posibles. Más sobre esto en futuras entregas de la serie.

Los que hayáis elegido empezar por las explicaciones previas, haced click aquí para llegar a la obra.

Sobre el Autor

CarlPhilipp

Eterno compositor, profesor y armonista.

Enlace permanente a este artículo: http://enriqueblanco.net/2014/09/el-musicofago-frugal-1-anaforas/

68 comentarios

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  1. Enrique Blanco Rodríguez
    Enrique Blanco Rodríguez

    Justin Avro Lancaster, Aurora Blanco Blanco, Inés Mogollón. Chema Mrua, se os cita en el artículo, por si os interesa

  2. Enrique Blanco Rodríguez
    Enrique Blanco Rodríguez

    Justin Avro Lancaster, Aurora Blanco Blanco, Inés Mogollón. Chema Mrua, se os cita en el artículo, por si os interesa

  3. Inés Mogollón
    Inés Mogollón

    Enrique Blanco Rodríguez acabo de leerte. He escuchado “Ánaforas” un par de veces. Volveré a ella más tarde, ahora voy a procesar. Ya te comentaré.Ah, y gracias.

  4. Inés Mogollón
    Inés Mogollón

    Enrique Blanco Rodríguez acabo de leerte. He escuchado “Anáforas” un par de veces. Volveré a ella más tarde, ahora voy a procesar. Ya te comentaré.Ah, y gracias.

  5. Justin Avro Lancaster
    Justin Avro Lancaster

    Lo de musicófago me suena 😉

  6. Justin Avro Lancaster
    Justin Avro Lancaster

    Lo de musicófago me suena 😉

  7. Enrique Blanco Rodríguez
    Enrique Blanco Rodríguez

    Como que la expresión es tuya, Justin. Por cierto, para quien no le conozca, debo decir que el metabolismo musical de este señor es sorprendente: por más música que tome en cada ingesta, no engorda ni una corchea

  8. Enrique Blanco Rodríguez
    Enrique Blanco Rodríguez

    Como que la expresión es tuya, Justin. Por cierto, para quien no le conozca, debo decir que el metabolismo musical de este señor es sorprendente: por más música que tome en cada ingesta, no engorda ni una corchea

  9. Aurora Blanco Blanco
    Aurora Blanco Blanco

    disfrutando de tu música, ahora…gracias

  10. Aurora Blanco Blanco
    Aurora Blanco Blanco

    disfrutando de tu música, ahora…gracias

  11. Manu Sánchez García
    Manu Sánchez García

    Que siga la serie!! El capítulo piloto promete =)

  12. Manu Sánchez García
    Manu Sánchez García

    Que siga la serie!! El capítulo piloto promete =)

  13. Enrique Blanco Rodríguez
    Enrique Blanco Rodríguez

    Seguirá. ¿Algo serio para la siguiente o una pieza humorística?

  14. Enrique Blanco Rodríguez
    Enrique Blanco Rodríguez

    Seguirá. ¿Algo serio para la siguiente o una pieza humorística?

  15. Inés Mogollón
    Inés Mogollón

    Ambas dos

  16. Inés Mogollón
    Inés Mogollón

    Ambas dos

  17. Enrique Blanco Rodríguez
    Enrique Blanco Rodríguez

    Inclusive

  18. Enrique Blanco Rodríguez
    Enrique Blanco Rodríguez

    Inclusive

  19. Inés Mogollón
    Inés Mogollón

  20. Inés Mogollón
    Inés Mogollón

  21. Chema Mrua
    Chema Mrua

    Mañana, que por fin no trabajo, escucho y leo. Hoy dolor de melón, acompañado de leve tos y cansancio general. Voy a ver una peli mala y entretenida antes de dormir. Inés, cuál me recomiendas?

  22. Anónimo

    Mañana, que por fin no trabajo, escucho y leo. Hoy dolor de melón, acompañado de leve tos y cansancio general. Voy a ver una peli mala y entretenida antes de dormir. Inés, cuál me recomiendas?

  23. Inés Mogollón
    Inés Mogollón

    La vecina me pone

  24. Inés Mogollón
    Inés Mogollón

    La vecina me pone

  25. Enrique Blanco Rodríguez
    Enrique Blanco Rodríguez

    ¿”El ataque de los tomates asesinos”, por ejemplo? La parte de mala la cumple. Y es tan inverosímil que eso exista que entretiene. Si no, “los 5000 dedos del dóctor T”. Juro que ambas existen, Chema Mrua

  26. Enrique Blanco Rodríguez
    Enrique Blanco Rodríguez

    ¿”El ataque de los tomates asesinos”, por ejemplo? La parte de mala la cumple. Y es tan inverosímil que eso exista que entretiene. Si no, “los 5000 dedos del dóctor T”. Juro que ambas existen, Chema Mrua

  27. Enrique Blanco Rodríguez
    Enrique Blanco Rodríguez

    ¿Título de película, o declaración de principios, Inés Mogollón? En el último caso, pruebas gráficas

  28. Enrique Blanco Rodríguez
    Enrique Blanco Rodríguez

    ¿Título de película, o declaración de principios, Inés Mogollón? En el último caso, pruebas gráficas

  29. Inés Mogollón
    Inés Mogollón

    Pelicula, nabo

  30. Inés Mogollón
    Inés Mogollón

    Pelicula, nabo

  31. Chema Mrua
    Chema Mrua

    La vecina me pone no existe…

  32. Anónimo

    La vecina me pone no existe…

  33. Chema Mrua
    Chema Mrua

    Yo esperaba una recomendación tipo “Transformers 3” o “Mercenarios 3”, que Inés es una institución en ese tipo de cine…

  34. Anónimo

    Yo esperaba una recomendación tipo “Transformers 3” o “Mercenarios 3”, que Inés es una institución en ese tipo de cine…

  35. Enrique Blanco Rodríguez
    Enrique Blanco Rodríguez

    ¿películas acabadas en 3?

  36. Enrique Blanco Rodríguez
    Enrique Blanco Rodríguez

    ¿películas acabadas en 3?

  37. Chema Mrua
    Chema Mrua

    Enrique, céntrate.

  38. Anónimo

    Enrique, céntrate.

  39. Inés Mogollón
    Inés Mogollón

    también me gustan las de artes marciales y todas las de Roky

  40. Inés Mogollón
    Inés Mogollón

    también me gustan las de artes marciales y todas las de Roky

  41. Chema Mrua
    Chema Mrua

    No esperaba menos de ti.

  42. Anónimo

    No esperaba menos de ti.

  43. Inés Mogollón
    Inés Mogollón

    ya

  44. Inés Mogollón
    Inés Mogollón

    ya

  45. Inés Mogollón
    Inés Mogollón

    Chuck Norris y Van Dam

  46. Inés Mogollón
    Inés Mogollón

    Chuck Norris y Van Dam

  47. Justin Avro Lancaster
    Justin Avro Lancaster

    Por cierto, alguien me tiene que explicar lo de la composición en sinclinal T…

  48. Justin Avro Lancaster
    Justin Avro Lancaster

    Por cierto, alguien me tiene que explicar lo de la composición en sinclinal T…

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