Sep 15 2014

El desafío de los diez libros

Carolina Cerezo Dávila, a la que por otra parte no recuerdo haber hecho ningún mal como para que me meta en este compromiso, me lanza el desafío de los diez libros, que consiste en nombrar, y si se puede, reseñar, diez libros que hayan marcado la vida de uno. Posteriormente se desafía a otras diez personas a que hagan lo mismo.

Si algo soy, soy hombre de libros. lo de “temed a los hombres de un solo libro” jamás ha podido aplicárseme. Y, naturalmente, elegir sólo diez libros me ha sido imposible. Con mucho esfuerzo y bastantes trampas los he reducido a catorce. Y aún ello haciendo el esfuerzo supremo de no meter ni una partitura.

Los listo aquí debajo en un orden vagamente cronológico. He leído demasiado como para estar seguro de en qué orden lo he hecho.

 

1.— La Odisea

OdiseaSiendo bien pequeño, por razones del trabajo de mis padres, pasaba mucho tiempo sólo en casa. En la escasa biblioteca que teníamos, figuraban con carácter prominente los volúmenes de la biblioteca básica RTV —con sus cien fabulosos y bien seleccionados libros, que bien pudieran haber figurado aquí como una entrada más—, la enciclopedia Salvat y La Odisea. Mi pasmo con este último libro, la sensación de maravilla, mi entusiasmo ante la astucia de Ulises, mi pasión por los dioses como seres que se salen de lo normal, aún me duran, y son, indudablemente, la causa de mi eterno interés por la mitología.

 

2.—Antología de Ciencia Ficción de Groff Conklin

43572959La biblioteca del colegio en que estudié era más bien escasa, y producto, ante todo, de donaciones de padres de alumnos. Quizá gracias a eso se produjo la anomalía de que en un colegio de curas de la época de Franco se encontrara un libro de ciencia ficción. Al leerlo reencontré la maravilla que había supuesto “La Odisea”, pero con personajes con los que era más fácil identificarse (nos pongamos como nos pongamos, y diga lo que diga Olympos de Dan Simmons, parece más cercano que tengamos un jetpack a que adquiramos poderes de semidioses mitológicos).

Leída hoy (me hice a los años con un ejemplar, numerosas veces releído), es una antología corrientita, pero no por eso la tengo menor cariño.

 

3.— Asimov

asimov-seleccion-1-isaac-asimov-bruguera-11668-MLA20047659919_022014-F¡Ah, aquellos libros de Bruguera, que se desencuadernaban con mirarlos! Sabe Bach como habré logrado conservar algunos con todas sus páginas durante más de cuarenta años. Hago aquí la primera de mis trampas. Pero no la siento como una falsedad: si la antología de Conklin fue mi rito de iniciación en la Sf, Asimov fue la materia prima que alimentó mis sueños durante largos años, mi base, si queréis sobre la que aún mido toda novela de ciencia ficción. ¿Los propios dioses? ¿El ciclo de Trántor? ¿Los ingeniosísimos relatos? A tiempo pasado todo me parece un único disfrute, un largo gozo en que cada relato suelto, cada novela única, se funde en forma transparente con todas las demás. Se diga lo que se quiera, el Buen Doctor es un narrador mucho más hábil de lo que parece. Tampoco descarto que sus numerosas explicaciones sobre cómo y por qué escribía cada cosa me hayan ayudado a ver al creador como un ser humano con el que es posible identificarse.

 

4.— Jorge Luis Borges

Borges_02También a Don Jorge Luis lo encontré en la biblioteca de mi colegio (al tiempo lo retiraron, junto a otros autores latinoamericanos, pensando, supongo, que eran una influencia políticamente nefasta). Hubieron de pasar muchos años antes de que me enterase que, como yo, era devoto admirador de algunos autores de ciencia ficción, como Olaf Stapledon o C. S. Lewis, que llegan a aparecer, por ejemplo, en El libro de los seres imaginarios, por la enorme fantasía que llegan a derrochar. Verdad es que la imaginación borgiana, mezclada con un manejo del lenguaje de una perfección casi de relojero necesitan de poco estímulo exterior para convertirse en una fuente de satisfacción casi sin límites. Desde mi Aleph, situado en el jardín de senderos que se bifurcan, leo el libro de arena y le dedico una kennigar. ¿Puedo aprovechar una vez más para manifestar que “Undr” me parece la mejor reflexión sobre el arte jamás escrita?

5.— El Señor de los Anillos

el-senor-de-los-anillos-3-ts-minotauro-tapa-dura-tolkien_MLA-F-4600653378_072013Pocas veces he estado enfermo en mi infancia. Una de ellas algún pariente tuvo el acierto de regalarme el primer volumen de El Señor de los Anillos (raro, solían regalarme tebeos o libros de colecciones infantiles). Fue de noche y la fiebre me hizo dormir enseguida. Al levantarme al día siguiente comencé el libro… …y no pude soltarlo hasta acabarlo, ese mismo día. Yo creo que me cure de la enfermedad al día siguiente sólo para poder ir a la librería y comprar los otros dos volúmenes. Años esperando a poder tener una edición (ya en inglés) con los apéndices, esperando al Silmarilion, al Hobbitt. Queridos, los que os habéis hecho fans por las muy posteriores películas, no tenéis idea de la magia y el misterio que nos rodeaban a los escasos iniciados que lo leímos en la primera edición española. Supongo que de ahí arranca mi inacabable interés por lo que luego he dado en llamar los espacios míticos.

 

6.— Julio Cortázar

cortazar_rayuelaA Don Julio estoy seguro de haberle conocido precisamente por enterarme de que retiraban de la biblioteca de mi colegio los volúmenes de literatura sudamericana. En el batiburrillo ideológico de la época, la primera tendencia de unos y otros era confundir la ideología de Vargas Llosa con hasta la del gaucho Martín Fierro. Afortunadamente estamos en tiempos más sosegados (algo, al menos( y podemos intentar juzgar sólo (¡sólo!) el valor literario de cada libro.

De Cortázar conocí lo primero los cuentos, esos prodigios pequeños que, precisamente por no parecerse en nada, sólo puedo comparar a los de Borges. Siempre he dicho que llegados a cierto punto de perfección, la única mejora posible es la de hacer las cosas de una manera totalmente distinta, y la imaginación portentosa de Don Julio, su lenguaje, mucho más mesurado de lo que a primera vista parece, y el asombro continuo que me produjo la lectura de sus novelas me parece que me viene a dar la razón.

Historias de Cronopios y Famas, así como La vuelta al día en ochenta mundos son quizá los libros de este autor que más he comentado con mis amigos, si bien me parecen obras, en comparación con el resto, un poco menores. Lo que no tiene nada de malo, como diría el propio Julio en “La vuelta al día…”

7.— William Shakespeare

william-shakespeare-obras-completas-edit-aguilar-13372-MLC3195560901_092012-FEntramos en mi adolescencia. Quizá sea el momento de alabar la colección de libros de lectura Senda, que me acompañó durante toda la EGB. Si bien me ponía muy nervioso que no figurase un sólo texto completo, fue mi primer contacto con, por ejemplo, el Cantar de Mío Cid y el Romancero Antiguo, que tanto me han llegado a gustar luego. Fue aquí dónde encontré un soneto de Shakesèare, uno de los del ciclo de la Amada Oscura, que me hizo buscar el resto de las obras del autor (conocía Romeo y Julieta, que figuraba en la colección RTV de la que antes hablé, pero de niño llegó a tocarme poco).

Antes de poder leerlo, con enorme esfuerzo en inglés, conocí y aún poseo y releo la traducción de Luis Astrana, que por denostada que sea sigue pareciéndome soberbia. Con Cervantes (ver abajo) durante una serie de años la relectura de las obras completas de Shakespeare era un obligado placer veraniego, cuando quería, al principio de mis años de profesorado, quitarme demasiados dosis de lenguaje burocrático que habían atenazado mi curso.

 

8-— El ingenioso hidalgo

don-quijote-de-la-mancha-ediciones-ramosmadrid-1655-MLU31034465_8238-FPoco dado como soy a todo lo obligatorio en la enseñanza, no me parece una buena idea que durante tantos años el Quijote haya sido una lectura obligatoria. Antes bien, yo la hubiese prohibido, de forma que los jóvenes la leyesen a escondidas, valorando así mucho más cada uno de los detalles que tiene esta novela casi infinita. Jamás he comprendido a los que dicen que es aburrida, mucho menos a los que dicen que es larga. Me atrevo a decir que parte de la poca cordura que pudiera quedarme tras largos años de enseñanza viene de mis lecturas anuales, que muchos años han durado, de esta maravilla.

Un libro, además, que resiste de manera perfecta ser recontado, no hay más que ver a Unamuno.

Una anécdota: la edición que aún poseo fue el regalo de bodas que mi abuela hizo a mis padres (raro porque ninguno de los tres fue un gran lector). Llena de hermosos grabados de ediciones en todos los idiomas habidos y por haber.

 

9.— Método de guitarra de Gaspar de Luz

GasparDeLuzYa he hablado en más lugares de mis silvestres comienzos en la música, no creo que sea necesario volver a referirme a ellos.

Vacilé en meter este libro, como otro libro técnico de mucha mayor enjundia que vendrá luego, porque no sé si se ajusta a las bases del desafío. Luego pensé que si hasta ahora ya me las he saltado unas cuantas veces, por qué no hacerlo aquí también. Ciertamente es uno de los libros que ayudaron a cambiar mi vida. En mi etapa de “guitarrista de barrio”, que en tantas cosas ha marcado mi posterior vida musical, este libro cumplió holgadamente su papel: enseñarme a tocar la guitarra, escalas, acordes… Y de una manera admirable: no intentaba que me convirtiera en guitarrista de jazz, de flamenco, clásico, o rockero, sino que aprendiera a tocar la guitarra. Esta forma de enseñar sin tendenciosidad alguna es algo que, aprendido de aquí, intento aún llevar a mis prácticas pedagógicas. Por lo demás, no es que sea un libro grande, simplemente para mi tuvo influencia profunda.

 

10.— Biblioteca Orbis de ciencia ficción

OrbisIgnoro si seré el único que debe una parte considerable de sus saberes sobre el género a esta biblioteca, que, en mi opinión, era de lo más variado y bien seleccionado (con excepciones, claro) que hubo en la época. Un gusto esperar cada nuevo número, y, la verdad, una decepción cuando resultaba que el número que iba a salir era una novela que ya había uno adquirido en otra edición.

Tienta ponerse a hacer la lista de títulos pertenecientes a la colección que no hubiera sido posible, o al menos fácil conocer de otro modo. Conservo casi todos sus volúmenes con enorme cuidado y gran placer.

 

11.— La Armonía de Schönberg

SchonbergHabrá quien se extrañe de que ponga este libro y no la Técnica de mi lenguaje musical, de Messiaen, sobre todo los que saben lo mucho que me costó conseguir leer el libro en francés… …idioma que sigo desconociendo.

Sin embargo, en muchos aspectos la armonía de Schönberg me marcó más (me hizo, por ejemplo, desear leer el libro de Messiaen). Es un libro sin paralelo, creo, en el mundo de los tratados de armonía: no se limita a dar lecciones sobre la materia, sino a explicar, de la mejor manera, que es el ejemplo, por qué uno pudiera interesarse en ser armonista. En la medida en que la teoría musical pueda considerarse una filosofía (escasa, creo), este libro sería un ejemplo de los valores que pueden y quizá deban acompañar a un armonista que sea algo más que un técnico competente. Yo ta tenía intenciones de componer, pero este libro fue de los que más me enseñaron qué significa ser compositor.

 

12.— Las trilogías

Dune coverAdopto este título, que reconozco que es laxo, porque, por ejemplo, la expresión “multilogía” me parece totalmente carente de eufonía.

¿Recordáis como, durante una época, todo eran trilogías, dobles trilogías y demás? Para los que apreciábamos el buen oficio en la construcción de universos era la oportunidad maravillosa de habitar durante más tiempo lugares y situaciones que llegabas a amar. Universos como el de Dune, cuya foto nos acompaña son demasiado ricos y complejos como para disfrutarlos durante unos miserables cientos de páginas.

Otra cosa es que padezco una enfermedad que ignoro si los médicos ya han catalogado. Soy totalmente incapaz de no leer todos los volúmenes de una multilogía,. En general no es grave, pero hay casos, como pudieran ser las crónicas de la Dragonlance en que se convierte en un ejercicio de masoquismo.

 

13,— Los dominios del Señor del Sueño

Sandman-bannerSupongo que será por llevar la contraria, pero el aprecio por todo lo poético no me vino en la adolescencia, más allá de perpetrar aquellos versos de los que todos somos culpables, sino con la madurez.

En la infancia conocí algo los cómics de Vértice, que no llegaron (me imagino que porque los leía de prestado en los recreos) a entusiasmarme. Luego, con un afán de estudioso inglés que sólo puede disculparse a un recién adolescido me empeñé en demostrar la influencia de los arquetipos mitológicos en la vida moderna, para justificar mis obras mitológicas. Hoy sigo pensando igual, pero creo que ni me hace falta justificarme ni la actitud del Doctor Stanley deja de carecer de muy serio paternalismo con el resto del mundo.

El caso es que llegó Sandman. ¡Qué se puede decir de un río que es a la vez un volcán, de un lirismo que es a la vez una épica, de un multiverso enorme que a la vez resuena con casi cada una de las circunstancias que componen mi interior!

Sólo diré que si alguna vez tengo ocasión de hacer una ópera, será en el universo de Sandman, a ser posible con libreto propio. Después he seguido leyendo cómics, gracias a Bach, pero hasta ahora, aunque he encontrado joyas preciosas, nada ha llegado a tocarme tan profundamente.

 

14.— Terry Pratchett

NightWatchHablaba antes de la arrogancia del que acaba de abandonar la adolescencia. Durante un tiempo llegué a pensar que ya nada había que pudiera resultarme totalmente nuevo o entretenido… …y en eso llegó Sir Terry. Ignoro si sus libros se deben clasificar en humorísticos, filosóficos, fantasía o la más pura realidad. Sólo sé que deploro que su enfermedad nos impida disfrutar de unas cuantas docenas más de ellos. Creo que lo poco que tenga de humanidad y de ecuanimidad me vienen en alguna medida de esta lectura extraordinaria, y deploro la mala suerte de todos los que no leáis en inglés, puesto que creo que no todos están traducidos, lo que viene a constituir un delito de lesa humanidad contra todos los hispanohablantes.

A Sir Terry le dediqué una vez una pieza imaginando como pudieran ser los folklores de MundoDisco. Lo mismo alguna vez se interpreta.
Y os dejo en este bachiano catorce, que es alógico porque en realidad he puesto cientos de libros esta lista tan injusta. Si se me hubiese preguntado por los diez libros que más he disfrutado, hubiese, por ejemplo, salido Rafael Marín, o Herman Hesse, o Thomas Mann. Si la pregunta se refiriese a de qué libros he aprendido más (que no sean los de texto), hubieran salido otros. ¿Y no habría que incluir literatura erótica? En fin, es un universo mucho más feliz aquel en que se han inventado los libros que otros en los que no.

P.D.: no dejéis esta lista en manos de ningún psiquiatra, que se lo pasará bomba.

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82 comentarios

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  1. Tío, esto explica muchas cosas sobre porque te siento tan cercano, ajjajajaa. Lo de Dune me ha calado. Me da igual a partir de aquí que te dediques a hacer explotar matasuegras: eres el más grande y no se hable más.

  2. Tío, esto explica muchas cosas sobre porque te siento tan cercano, ajjajajaa. Lo de Dune me ha calado. Me da igual a partir de aquí que te dediques a hacer explotar matasuegras: eres el más grande y no se hable más.

  3. Carolina Cerezo Dávila, cumplí mi parte. Ahora me toca desafiar a otros diez, ¿no? A los desafiados, tranquilos, no hace falta ser tan pesado como yo, basta con escribir los diez títulos. Y mis desafiados son…

  4. Carolina Cerezo Dávila, cumplí mi parte. Ahora me toca desafiar a otros diez, ¿no? A los desafiados, tranquilos, no hace falta ser tan pesado como yo, basta con escribir los diez títulos. Y mis desafiados son…

  5. Ana Robles, Chema Mrua, Inés Mogollón, Soledad Bordas Ibañez, José L. Besada, Justin Avro Lancaster, Ana Higles, María Jesús García Alonso, Miguel Arranz y María Lago Nuñez

  6. Ana Robles, Chema Mrua, Inés Mogollón, Soledad Bordas Ibañez, José L. Besada, Justin Avro Lancaster, Ana Higles, María Jesús García Alonso, Miguel Arranz y María Lago Nuñez

  7. Gracias Borja. Te extiendo también el desafío

  8. Gracias Borja. Te extiendo también el desafío

  9. No, no, muchas gracias, pero no resultaría interesante: serían prácticamente los mismo y duplicaría a base de Rimbaud, Baudelaire, Poe y toda la Beat Generation 🙂 (y algo de Foucalt, pero eso debe ser secreto).

  10. No, no, muchas gracias, pero no resultaría interesante: serían prácticamente los mismo y duplicaría a base de Rimbaud, Baudelaire, Poe y toda la Beat Generation 🙂 (y algo de Foucalt, pero eso debe ser secreto).

  11. No, otra vez no !!

  12. No, otra vez no !!

  13. ¿Ya lo has hecho? Entonces elige a quién pasas el desafío

  14. ¿Ya lo has hecho? Entonces elige a quién pasas el desafío

  15. Muchas gracias, Enrique!! Me ha encantado.
    No sabía que había que nominar a diez, yo he nominado a menos, puedes nominar a quien quieras!

  16. Muchas gracias, Enrique!! Me ha encantado.
    No sabía que había que nominar a diez, yo he nominado a menos, puedes nominar a quien quieras!

  17. No, yo ya he nominado mucho, nomina tú

  18. No, yo ya he nominado mucho, nomina tú

  19. No, Enrique, no puedo elegir solo diez libros, lo siento, sufro por otros a los que amo y necesito, no puedo. Quizá si fueran cien…

  20. No, Enrique, no puedo elegir solo diez libros, lo siento, sufro por otros a los que amo y necesito, no puedo. Quizá si fueran cien…

  21. A mi me ha valido que no piden los que más te gusten, sino diez que te hayan influido. Ni siquiera los que más te hayan influido

  22. A mi me ha valido que no piden los que más te gusten, sino diez que te hayan influido. Ni siquiera los que más te hayan influido

  23. Con todo mis diez han sido catorce que si te lees el texto llegan a cientos

  24. Con todo mis diez han sido catorce que si te lees el texto llegan a cientos

  25. Buffff….

  26. Buffff….

  27. No, si estoy de acuerdo… …en cuanto pille a Carolina, se va a enterar de lo que vale un peine

  28. No, si estoy de acuerdo… …en cuanto pille a Carolina, se va a enterar de lo que vale un peine

  29. Si, acabo de leerte, bien jugado, con Schonberg y Tolkien

  30. Si, acabo de leerte, bien jugado, con Schonberg y Tolkien

  31. Yo también me declaro exenta. Ya jugué mi turno en una nominación previa.

  32. Yo también me declaro exenta. Ya jugué mi turno en una nominación previa.

  33. Exijo pruebas

  34. Exijo pruebas

  35. Réplica a mi amigo Ismael hace un par de semanas: “Yo te lo contesto por aquí. Sin duda alguna: La sombra del viento. Y creo que con ese me sobrarían todos los demás, pero si tngo que aportar alguna opción más, supongo que Sentido y Sensibilidad o Los Miserables sería una muy buena elección”. Y por supuestísimo, ahora que contesto con menos prisa, la saga completa de Harry Potter que releo con cariño y me regaló un mundo en el que desaparecer.

  36. Réplica a mi amigo Ismael hace un par de semanas: “Yo te lo contesto por aquí. Sin duda alguna: La sombra del viento. Y creo que con ese me sobrarían todos los demás, pero si tngo que aportar alguna opción más, supongo que Sentido y Sensibilidad o Los Miserables sería una muy buena elección”. Y por supuestísimo, ahora que contesto con menos prisa, la saga completa de Harry Potter que releo con cariño y me regaló un mundo en el que desaparecer.

  37. Faltan seis

  38. Faltan seis

  39. Los 7 de Potter + Zafón + Jane + Hugo salen 10 clavados.

  40. Los 7 de Potter + Zafón + Jane + Hugo salen 10 clavados.

  41. En mi espacio de Hilbert.

  42. En mi espacio de Hilbert.

  43. Los siete de Potter son un libro en siete volúmenes. Incontestable

  44. Los siete de Potter son un libro en siete volúmenes. Incontestable

  45. Física y editorialmente son 7 libros que conforman una saga. Sea

  46. Física y editorialmente son 7 libros que conforman una saga. Sea

  47. Que no…

  48. Que no…

  49. Bueeeeno…Luego miro y los pongo. Cerquita tengo Rayuela y los primeros de Isabel Allende. Y un poco más allá, de hace cienes de años, los de Torres de Malory. Todos leyendo a Los Cinco y yo lo que quería era estar interna en un castillazo y que me enviaran una cesta de tartas de frutas que no sabía ni cómo eran, pero que presumía que tenían que saber todas a mora. Ah. Y al ser virgo…me los leo en orden.

  50. Bueeeeno…Luego miro y los pongo. Cerquita tengo Rayuela y los primeros de Isabel Allende. Y un poco más allá, de hace cienes de años, los de Torres de Malory. Todos leyendo a Los Cinco y yo lo que quería era estar interna en un castillazo y que me enviaran una cesta de tartas de frutas que no sabía ni cómo eran, pero que presumía que tenían que saber todas a mora. Ah. Y al ser virgo…me los leo en orden.

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