Jul 12 2014

La nana primigenia

lullaby_by_artist_apprentice587-d59vdfaLa verdad es que a estas alturas llevo ya escrita una cantidad algo notable de nanas. ¿Escribiré más? No puedo asegurarlo: por una parte, sigo creyendo, con el mismo fervor de siempre que un compositor es (debe ser) una persona útil, capaz de escribir la música más compleja, pero también de hacer un regalo sencillo a sus amigos. Por otra, sé que hay quién me encasilla en que no sé escribir otras músicas. Por otro lado más, pienso que hay gente que no entiende el concepto de falsificación. Y por último, comienzo a barruntar que más de un compositor pretendidamente grande (y sobre esto es fácil que escriba un artículo en estos días), apenas hace mucho más que falsificaciones de estilos no siempre bien comprendidos. Pero en fin…

Revisando mi disco duro (cada vez que quiero escribir una obra un poco grande, limpio mi disco, preparo si puedo sonidos nuevos y, en general, procuro que durante un tiempo mi ordenador no necesite atención) han aparecido dos bocetos de la primera nana que escribí.

La historia, que ya figura en otra parte de este blog es la siguiente: en su momento una amiga de la familia, Cuqui Peñas, estaba a punto de tener un niño, que luego se llamó Javier. Le prometimos María, mi mujer, y yo, una nana. El caso es que nos fue totalmente imposible conseguir equipo decente de grabación a tiempo, y que además Javier tuvo alguna prisa por venir al mundo. Total, que pedimos prestada una cámara de vídeo (las de la época eran espantosas, en calidad de imagen y audio) y grabamos unas pocas de las diferencias que iba haciendo sobre una para mi muy querida nana segoviana.

Como en la época YouTube no se estilaba tanto, la nana en cuestión no la subimos hasta el día de hoy. En lugar  de intentar hacer una nueva grabación, hemos respetado totalmente la original, con sus ruidos y su escasa calidad de audio: lo testimonial es lo testimonial.

Hoy me han aparecido esos archivos, además de dos bocetos más que hice y que no pudimos grabar por falta material de tiempo para estudiarlos: la Nana de las teclas blancas (que quedó muy española) y la Nana de las teclas negras (que quedó un tanto húngara). Os subo un vídeo con las grabaciones originales, todas seguidas, tal cual las tocó María. Y los dos bocetos interpretados (es un decir) por mi ordenador, en vídeos individuales.

Por algún lugar debe andar otro boceto, que aún recuerdo pero no me apetece reconstruir, al que interiormente llamaba “nana de la armonía malversada”, porque usé absolutamente todos los trucos habidos y por haber para hacer un preludiete coral bastante mono. Si aparece, os la subo también.

Las nanas originales, por María Teresa Ramos Benayas

Nana de las teclas blancas

Nana de las teclas negras

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