Feb 27 2014

En la muerte de Paco de Lucía (y 2)

PacodeLucia-320x240-12373Supongo que todos estamos cansados de que cuando un grande muere, absolutamente todo perro y todo gato (que nunca antes habían hablado de él) comenten cuánto les influyó en todos los aspectos de su vida. Debo ser el único (quizá porque no le conocí) que no llamaba “Gabo” a Gabriel García Márquez. Siempre lamentaré no haber escuchado la voz de Messiaen, y es fácil que sea el único compositor español de mi edad que no tenga anécdotas suyas.

Con todo, dejad que diga, aunque suene a manido y facilón que Paco de Lucía era y es uno de mis ídolos, Lo que sorprenderá y me dejará mal frente a mis colegas del conservatorio, frente a mis colegas en la música contemporánea, y, en general, me dejará mal frente al cosmos entero. Guitarrista de barrio que fui (y eso es algo que últimamente estoy llegando a valorar como una formación especial, en lugar de como algo vergonzante), nunca olvidaré las horas mirando la televisión, esperando ver las manos de Paco (queridos, el VHS estaba por llegar, ni hablo de DVDs o o YouTube) a ver si pillaba recursos. Y mi infinito deseo de copiar sus armonías (siempre de oído) para darles la vuelta y hacer otras.

Pero no quiero hablaros de eso.

Me gustaría manifestar mi frustración. Hoy que ha muerto un grande, uno que ha significado mucho para mí, uno del que tanto he aprendido (y si de algo valgo como profesor eso debería decir que algún significado debería tener para mis alumnos), no he tenido un vocabulario común, un enfoque, para hablar de él a mis alumnos.

No comparo: no es comparable, y desde el empíreo que ahora habitan, real o constructo de mis pensamientos, sé que ambos estarían de acuerdo. Pero cuando murió Messiaen, pude dedicar, ante la incomprensión general, todo el día a glosarle. Hoy no hubiera sido ante la incomprensión general, sino ante la indiferencia general.

 

Tengo miedo.

Tengo miedo del enorme desinterés en el conservatorio de cosas que se salgan de la partitura. Cosa que muchos negarán: hay asignaturas específicas para músicas sin partitura. Bendita improvisación sobre escalas predefinidas.

 

Me asusta que los alumnos sigan pensando que el jazz o el rock son la novedad y la apertura. Ni siquiera lo justifico: la Wikipedia tiene fechas de ambos.

 

Me aterra que se de por sentado que el XX fue una época experimental, y que ya volvemos a Santa Tonalidad Bendita.

 

Me aterroriza ver que soy el que incita a los alumnos a saltarse reglas.

 

Y me llena de pavor ser consciente de que, ni con buena voluntad puede ya llamárseme joven, o sea que no creo que sea mi entusiasmo adolescente lo que me crea estos pensamientos.

 

Lo peor (laboralmente: mi tristeza ante el panorama compositivo y cultural español no procede aquí): creo que en mis tiempos sabíamos que el conservatorio era conservador. Hoy creo que, tras las mínimas, escasas y sórdidas aperturas que a regañadientes se han producido, profesores y alumnos creen que ya somos perfectos. Supongo que la culpa es de Paco de Lucía por no adaptarse a esquemas.

 

Postdata: mi lengua casi sangra de las veces que la he mordido por no soltar el veneno que llevo dentro respecto al conformismo actual. Santa LOGSE bendita (“rodea con un círculo rojo las razones por las que no hay que ser conformista”) ha hecho su papel de crear un mundo que no me es tolerable.

 

¿Que estoy hablando de mí, y no de Paco de Lucía? Cierto. No miréis, entonces, este vídeo, ni lo relacionéis con lo que escribí.

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6 comentarios

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  1. Sigues fascinandome Enrique con tus comentarios!! Muy sentidos, íntimos y personales

    un saludo Maestro y comparto la pérdida de este gran compositor y guitarrista… xq aunque siendo virtuoso y lo era… la mayor proeza era haber creado tantas obras valiosísimas y haber influido tan a fondo en este arte.. como dices con una formación nula de conservatorio. Era un genio, sin duda. Digan lo q digan… y creo q no lo dicen… la verdad es q aunque lo piensen no se atreverá nadie a decir q no tuvo y tendrá (eternamente) el podio entre los mejores, la mayor condecoración como guitarrista flamenco objetiva y subjetivamente.

    Quizá demasiados piropos, pero… lo merece… Y ojalá q vengan otros y lo superen claro está. Pero hasta el momento el listón está muy alto.

    Un abrazo Enrique,
    siempre valoro haber sido tu alumno,

    Manuel M. Barneto

    1. Gracias, Manuel

  2. Grandísimo artículo Enrique. Un fuerte abrazo. Miguel

    • Antonio Fernández Reymonde on 27 febrero, 2014 at 12:33
    • Responder

    Sí. Y lo otro también. Y lo otro… también.

    • Paco Pil on 23 marzo, 2014 at 5:03
    • Responder

    El artículo bien, cierto, pero sabes que Gabo sigue vivo, ¿verdad?

  3. Cierto: todo el mundo dijo que le llamaba “Gabo” cuando le dieron el Nobel

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