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Oct 21 2012

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Diferencias sobre “Cumpleaños Feliz”. (1— Ciclo Barroco). Post número 500

Quinientos posts

El que estoy escribiendo es el post nº 500 de este blog. He borrado mucho y podría borrar algunos más. No faltará quien opine que es número ni más ni menos significativo que otros. Pensé celebrarlo escribiendo la biografía de Heinrich Weiss, mi heterónimo atemporal. Pero  puesto que ha coincidido con mi vídeo nº 100, aprovecho para presentaros una obra humorístico pedagógica: las diferencias sobre “Cumpleaños Feliz”.

Índice general de la serie
Ciclo I: Barroco
Ciclo II: Clásico
Ciclo III: Romántico
Ciclo IV: Moderno

La obra

La idea de esta obra es presentar una serie de tratamientos del tema recorriendo la historia de la música desde el Barroco (el piano no se presta fácilmente a estilos anteriores). ¿Por qué pues piano? Porque la obra está dedicada a la faceta de profesora de piano de María Teresa Ramos Benayas, mi mujer, que en su momento añadirá comentarios pianísticos a cada variación. Entretanto, iré comentandoos yo algo, pero comencemos, si os parece, por tener disponible la obra.

 

Llamamos variaciones contínuas a quellas que están concebidas para ser escuchadas seguidas, no como un conjunto de obras sueltas basadas en el mismo tema. Esto implica que no haya finales contundentes (cortarían el flujo de la música) y que las piezas estén colocadas de forma que se maximice el efecto de cada una sobre la siguiente y la anterior.

Variaciones históricas

No faltan ejemplos de este tipo de procedimiento. SIn ir más lejos, en este mismo blog podéis encontrar las variaciones sobre “La vaca lechera” de Juan Lémann. En este caso, sin embargo, he querido hacer algo con un par de matices distintos.

  1. En primer lugar he querido hacer unas variaciones continuas. Llamamos variaciones contínuas a aquellas que están concebidas para ser escuchadas seguidas, no como un conjunto de obras sueltas basadas en el mismo tema. Esto implica que no haya finales contundentes (cortarían el flujo de la música) y que las piezas estén colocadas de forma que se maximice el efecto de cada una sobre la siguiente y la anterior. Implica más cosas, pero no es necesario que me ponga técnico ahora. Aprovecho para decir que esa es la causa de que las grabaciones de las piezas individuales parezcan tener finales insatisfactorios: no son finales, sino que deben enlazar con lo que sigue.
  2. He pretendido además, excepto en los casos en que así lo indicaré, ser bastante fiel al espíritu compositivo de cada época. En más de un caso eso me ha llevado a basarme en obras concretas, como lo haré notar en el comentario individual de cada una.

También como comentario general es preciso añadir que hay muchas omisiones estilísticas y temporales. Me ha dolido, por ejemplo, no hacer ninguna pieza a la española, no añadir homenajes a mis queridos Takemitsu, Messiaen o Crumb y a tantos otros. De nuevo, la razón es la de querer que sean unas variaciones continuas. Añadir todo lo antedicho hubiese dado lugar a una pieza demasiado larga y poco equilibrada. He querido limitarme a algunos estilos básicos. Y dentro de ello, muchas épocas históricas requieren más de una variación si se pretende dar un panorama suficiente del periodo.

Hacerlas para piano ha supuesto además otro tipo de condicionante: era preciso que fueran tocables, y hay técnicas y procedimientos que hubieran requerido más instrumentos. Con todo, quizá el resultado os divierta.

Cumpleaños feliz

Tras largas deliberaciones con María, llegamos a la conclusión de que para una pieza con carácter pedagógico era indispensable un tema que todo el mundo conociera, y, muy a mi pesar, nos decantamos por el “Cumpleaños Feliz”. Digo muy a mi pesar porque el tema no es cómodo para unas variaciones: tiene excesivos condicionantes interválicos y acórdicos, lo que lo convierten en poco dúctil. Con todo, las alternativas parecían menos pedagógicas, así que emplee éste

Estilos “bastardos”

Las variaciones están escritas en lo que denomino un “estilo bastardo”. Dentro de la mayor fidelidad posible a las características compositivas de cada época, he empleado un pianismo moderno: no me parece práctico limitar el registro o la técnica para algo que si se toca va a interpretarse con un instrumento actual a lo que el registro y posibilidades del piano en cada periodo histórico me hubieran dado. Muy otro sería el caso si la pieza quisiera ser una falsificación indiscernible de un posible original antiguo. Pero en ese caso la intecionalidad pedagógica hubiera sufrido.

Diferencias

Llamo a la obreja “diferencias”, en lugar de “variaciones”. En los conservatorios tendemos a simplificar diciendo “diferencias era como en tiempos se llamó en España a las variaciones”. Pero es más complejo. Como se verá, en algún caso no he introducido el tema completo, o lo he reelaborado repitiendo segmentos del mismo. En sentido estricto eso no es una variación sino una reelaboración del tema, con lo que he preferido el más amplio término castellano.

Las variaciones

El tema


Unas variaciones suelen comenzar presentando el tema. En este caso tendría muchas posibilidades: presentarlo como melodía sola, armonizarlo con arpegios, etc… He elegido un aséptico estilo afrancesado de más o menos el XIX (de hecho el comienzo me recuerda algo a Gruber), de forma que no de decantara por una vertiente histórica clara. En unas variaciones normales hubiera sido normal repetirlo. Pero como se trata de unas variaciones contínuas, necesitaba ganar tensión, de forma que puese al bajo a cantar en notas más rápidas, semicorcheas, concretamente.

Diferencia II: fugueta


Todo aquel que me conozca sabe que me hubiera sido imposible resistirme a elaborar algún tipo de contrapunto sobre el tema. En este caso, una fugueta (fuga pequeña). Llamamos así a una comportamiento fugado en que o bien la extensión es breve, o bien las pretensiones formales son pocas. Cumplo aquí las dos circunstancias. Una fuga completa, a cuatro voces y con toda la extensión que me permitía el sujeto (llamamos así al fragmento musical que va a ir circulando por las voces) hubiera sido demasiado grande, demasiado conclusiva. He preferido pues vivacidad y ligereza (también importa la facilidad de ejecución), en una fuga que, excepto en temas de registro, responde bastante a uno de los modelos bachianos.

Añado, por si alguien no lo capta, que el sujeto se basa en las primeras notas del “Cumpleaños”.

Diferencia III: Haendel versus Carl Philip

En mi opinión, la diferencia anterior alcanzó un grado notable de movimiento. Ir acrecentándolo hubiera hecho imposible mantener la obra durante mucho tiempo. Utilicé pues el contraste y pasé al modo menor y a uno de mis ritmos de danza lenta favoritos del Barroco: la zarabanda.

Haendel surge como modelo de forma natural: probablemente su pieza más conocida (aunque pocos sabe que es de él) es la famosa Zarabanda en re menor, que se ha empleado en versión orquestal como música de películas, como anuncio de vaqueros y de mil formas más.

Pero en este punto se planteaban dos dudas: dedicar una pieza a cada compositor importante del barroco hubiera requerido un sinnúmero de variaciones, y, ciertamente hubiera roto la estructura prevista. En su lugar empleé un modelo de zarabanda muy haendeliano con unas armonías más picantes que las que él solía usar. Concretamente las que hubiera usado un Carl Philip Emanel Bach un día que se sintiera tímido.

Una vez más, en lugar de una repetición literal, aporto movimiento al bajo.

Diferencia IV: Coral

El coral es un comportamiento profundamente arraigado en el barroco alemán, y ciertamente en Bach. En este caso, sin embargo, hace un tipo de pieza excesivamente ligero y breve: demasiado como pieza individual, ya que diluye muchísimo la tensión.

Esto hubiera sido malo en otras circunstancias. Pero tenía previsto que la pieza siguiente (ya en el ciclo clásico) fuera muy ligera y rápida. Una reducción de tensión de esta naturaleza sirve, como veremos, muy bien para qe la entrada de la siguiente pieza gane en espectacularidad.

Sobre el coral, añado que hay un movimiento de voces que se aleja de lo ortodoxo. En parte por necesidad de que sea tocable al piano, pero sobre todo causado por el mortífero salto de octava que encierra el tema (no recuerdo ningún caso similar en los corales clásicos). Una razón parecida explica el anómalo compás de cinco por cuatro, aunque sin embargo hay prácticas de ajustar la música al ritmo del texto que podrían avalar esta posibilidad (que, eso sí, hubiese sido escrita sin compasear).

 

Todo nos llevaría al siguiente grupo de piezas, dedicado al clasicismo y que veremos en una próxima ocasión. Calculo tres artículos más, dedicados, respectivamente, a los ciclos clásico, romántico y moderno.

 

Mi gratitud a todos los seguidores del blog. ¿Quién sabe si nos veremos dentro de otros quinientos artículos? Abrazos virtuales.

 

Este artículo continua aquí.

Sobre el Autor

CarlPhilipp

Eterno compositor, profesor y armonista.

Enlace permanente a este artículo: http://enriqueblanco.net/2012/10/diferencias-sobre-cumpleanos-feliz-1-ciclo-barroco-post-numero-500/

5 comentarios

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  1. Luisete

    Muy bueno el “porque es un chico esxcelente” en el bajo de la variacion Debussy! jajajaja

  2. José Fernando Díaz Ruiz

    Recuerdo unas cuantas clases magistrales tuyas sobre unas variaciones de Brahms sobre un tema de Händel, siendo alumno del conservatorio Amaniel, hace ya unos cuantos años. Hoy me he topado por curiosidad con tu magnífico blog. Un placer reencontrarme contigo Enrique, aunque sea virtualmente.
    Un saludo!

  3. CarlPhilipp

    Encantado de reencontrarte. ¿Qué es de ti?

  4. Palimp

    Felicidades por las 500 entradas, y gracias por tu música.

  5. carlphilipp

    Muchísimas gracias por las felicidades. La música es una simple bromilla

  1. Diferencias sobre “Cumpleaños Feliz” (2— Ciclo clásico) » Potsdam 1747

    […] Este artículo es la segunda parte de la presentación de estas variaciones, para su uso pedagógico. Para leer la primera parte pulsad aquí. […]

  2. Diferencias sobre “Cumpleaños Feliz” (3— Ciclo romántico) » Potsdam 1747

    […] Este artículo es la segunda parte de la presentación de estas variaciones, para su uso pedagógico. Para leer la primera parte pulsad aquí. […]

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