Dic 15 2011

Salma

Ayer conocí a a Salma, la dedicataria de esta nana. Sus orgullosos -con razón- padres nos la trajeron al conservatorio. Una belleza, todo ojos. Tan grandes y hermosos que tuve que contárselos para asegurarme de que sólo eran dos. No me atreví a cogerla. Aunque he cogido a menudo niños de esa edad, siempre me parece que yo, tan tosco y romo, debo de estar a punto de hacerles daño. Bienvenida, Salma. Ojalá te hagamos un mundo mejor del que hemos encontrado.

20111215-024244.jpg

Enlace permanente a este artículo: http://enriqueblanco.net/2011/12/salma/

3 comentarios

  1. Ahora que no lo pongo en el cuerpo del post, me da menos vergüenza admitir que me moría de ganas de una foto con ella, y que, visto lo absurdamente depravados que están los tiempos y lo que se abusa de los niños, preferí no pedirla. La hubiese subido aquí, y están los tiempos malos para airear bebés hermosos.

    • Pedro San Martín on 15 diciembre, 2011 at 9:26
    • Responder

    Mi querido Enrique, muchas gracias otra vez. Salma y sus papás no sabes cuánto agradecen tus palabras. Lo que siento muchísimo es no haber insistido para que la cogieras, he sido muy torpe al no adivinar las ganas que tenías por hacerlo. Soy un desastre… Aún te tengo que conocer mejor (y de vez en cuando espabilar yo un poco más). No te preocupes, que por supuesto no te vas a quedar sin esas fotos de tu Salma; en brazos del Tito Enrique.
    Un fuerte abrazo!

    1. No, ¿cómo voy a estropear una foto de Salma saliendo en ella? Además de que, de verdad, me da angustia coger niños tan pequeños, creo que los voy a romper. Una vez cogidos se me pasa, pero en serio, has leído lo que había: tentaciones de fotografiarla, y la decisión de no hacerlo porque el deseo de publicar las fotos hubiera sido irresistible.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: