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Dic 05 2011

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Cómo se hace una invención (2D). Sentido común y previsión

Es posible que éste sea el artículo que más tiempo me haya costado comenzar a escribir desde que inauguré el blog. Y no porque lo que piense contar en él sea difícil, ni porque no sepa como contarlo. Simplemente, estoy demasiado acostumbrado a explicarlo en clase, improvisando ejemplos y respondiendo a preguntas de los alumnos. Me resulta un poco envarado hacerlo de manera preconcebida. Y temo que alguno de los jugosos detalles que suelen aportar las preguntas de los alumnos quede sin cubrir.

Una dificultad adicional ha sido que, para que este artículo tenga pleno sentido debería conocerse la estructura de la invención tal y como la vamos a escribir. Pero igualmente cierto es que la estructura no queda plenamente clara sin este artículo. Esto se soluciona muy fácilmente en clase con un repaso, y supongo que algo así deberé hacer en un artículo futuro.

No ocultaré que una tercera dificultad arranca de que parece escasamente bienquisto en un nuestras aulas el recurso al sentido común y pensamiento sobre la obra. Parece mucho más frecuente ampararse en bibliografías (necesarias, que duda cabe) amplias. Pero yo no tengo dudas de que la lectura es imprescindible, pero inútil si no se reflexiona sobre ella,

El papel es nuestro

Repito de manera insistente a los alumnos que el lápiz, la goma y el papel son suyos, por tanto suyos también la culpa o mérito que corresponda a sus obras. Es una forma de intentar que comprendan que si pueden elegir material, mejor que lo hagan. Y que seleccionen lo que mejor les va a venir para aquello que quieran hacer. Si esto es siempre cierto, es en la invención donde quizá mejor se alcanza a concebir lo que quiero decir. Una buena inventio y una buena dispositio (sobradamente definidas en artículos anteriores) nos darán sin gran dificultad una obra satisfactoria.

Comencemos por el sujeto de la invención. En el artículo anterior veíamos que para un sujeto dado teníamos una serie de tratamientos posibles, todos ellos, demostrablemente en la obra de grandes compositores, de gran resultado y mucho interés. Pero, la experiencia de aula me hace ver que se van a producir en gran parte del alumnado pensamientos que no nos van a beneficiar:

 

  1. Si tengo todas estas posibilidades, ¿cuál es la que tengo que elegir?
  2. Puesto que todas estas posibilidades son correctas, da igual que elija cualquiera de ellas.

Cualquiera de ambas preguntas revela una manera de pensar que es justo la que intentamos corregir por medio de la escritura de invenciones. Todo debería estar en el sujeto y un cuidadoso análisis del mismo.

Qué hay en un sujeto

Nunca deberíamos olvidar que la invención pretende entre otras cosas desarrollar el material motívico-temático del sujeto. En esa medida deberíamos elaborar una división en motivos que resulten útiles.

  1. Movilidad melódica: un motivo en notas repetidas, o que comience y acabe por la misma nota, sin demasiado movimiento entre ellas, tenderá a la inmovilidad, y será en esa medida poco útil. Si fuera preciso atenerse a un sujeto o motivo con estas características es necesario prestar la mayor atención a la voz que no lo esté llevando, para que compense este defecto.
  2. Movilidad rítmica: un motivo en en notas muy largas, o con pocas componentes anacrúsicas resultará inmóvil y pesado. Si fuera preciso atenerse a un sujeto o motivo con estas características es necesario prestar la mayor atención a la voz que no lo esté llevando, para que compense este defecto.
  3. Movilidad armónica: un motivo poco capaz de reinterpretarse armónicamente (los arpegios son perfectos ejemplos) suele condenarnos a armonías poco interesantes y dificultad de modulación. Si fuera preciso atenerse a un sujeto o motivo con estas características es necesario prestar la mayor atención a la voz que no lo esté llevando, para que compense este defecto.
  4. Memorabilidad del sujeto: como veremos más adelante, en el tipo de invención que vamos a desarrollar el sujeto en su presentación suele aparecer tres o cuatro veces. Deberíamos asegurarnos de que el sujeto en este número de repeticiones no se haga pesado. Incluso con mayor importancia, que en ese número de repeticiones resulte conocido (“pegadizo”) para el oído. Es en este sentido recomendable que el sujeto no resulte demasiado cerrado. Recomiendo que si acaba con un acorde de tónica no lo haga con su fundamental, o que lo haga en posición rítmica móvil, más que cerrada (por ejemplo: tónica semicorchea dentro de una escala, algo que escasamente vamos a sentir como cadencial).
Para cada uno de los problemas que planteo hay numerosas excepciones y formas de tratarlos, pero considero que, para empezar, haríamos bien en no imponernos dificultades adicionales-
Un síntoma que veo en muchas obras de mis alumnos es que cuando tienen que comenzar a desarrollar sienten la necesidad de aportar material nuevo. Si asumimos que se hace de buena fe (que es lo que ocurre en la mayor parte de los casos), tiene que ser porque se siente una carencia de material que desarrollar. Suele indicar en estos casos que, si es de verdad necesario ese material nuevo, puede ser que necesitemos modificar el sujeto para que incluya esa motívica.
El lápiz es nuestro: mientras no sea que se nos obligue a trabajar con sujeto ajeno, estamos en libertad de modificarlo mientras estemos en el proceso de elaboración de material.

Usar un sujeto

Una de las formas más rápidas de verificar la utilidad de un sujeto es someter sus motivos a progresiones. Si conseguimos bocetos (en artículos posteriores explicaré por qué es importante que sean bocetos) satisfactorios, podemos tener la certeza de que el sujeto será productivo.

Mis malas relaciones con Kirnberger: tres maravillosas progresiones

 Johann Philipp Kirnberger, cuya biografía podéis ver haciendo click aquí, es uno de estos músicos con los que tengo tal deuda de gratitud que sería de desear que su música me gustase más. Discípulo y defensor a ultranza de Johann Sebastian Bach, hizo mucho por su obra: desde ser el que aporta las más conocidas soluciones a los cánones de la Ofrenda Musical a escribir un tratado (El arte de la composición estricta en música) que parece recoger de la manera más directa muchas de las enseñanzas de Bach.

Kirnberger nos aporta, como proveniente del Kantor, que hay siempre que tener en la cabeza tres progresiones. No porque no existan otras, no porque sean mejores que otras, sino por frecuentes, y porque, en general, sirven para dar ideas. Ciertamente contienen entre las tres todos los intervalos posibles entre fundamentales de acordes, y, por lo mismo, probar con ellas significa probar, en cierto modo, con todas las progresiones tonales concebibles.

Por lo tanto, yo recomiendo usar estas tres progresiones como guía para probar progresiones del sujeto.

Estás tres progresiones serían:

Progresión cuyas fundamentales van por quintas descendentes:

Escucha esta progresión.

 

 

 

(Nota: quién tenga la mínima duda de a qué me refiero hablando de la interválica de las fundamentales debería resolverla antes de usar estas técnicas)

 

Progresión cuyas fundamentales van por quinta ascendente y segunda ascendente (llamada en broma, por razones obvias, progresión Pachelbel):

Escucha esta progresión.

Progresión cuyas fundamentales van por quinta descendente y tercera descendente:

Escucha esta progresión.

Ahora que  zombies y vampiros están de moda, puede que no esté fuera de lugar decir que las progresiones que así probemos son un esqueleto. Aún no les asignamos una tonalidad, ni las contrapunteamos ni decidimos si son o no modulantes. Eso queda para cuando entremos en el trabajo real de escritura. Éste es el trabajo de consideración previa, que ya veremos que va a hacer mucho más corto y efectivo el proceso de creación de la invención.

No quedo en paz conmigo mismo si no añado que Kirnberger nos dice que una progresión debería siempre, sobre todo si es modulante, acabar con una cadencia poderosa. De hecho, cuando hablemos de los episodios de la invención esa cadencia requerirá unos cuantos párrafos.

Un ejemplillo improvisado

Hemos usado reiteradamente como ejemplo lo que he llamado Pferdschenmusik. Si lo sometemos a un tratamiento como el sugerido, llegaremos a las siguientes conclusiones.

  1. El sujeto es muy inmóvil. Podríamos someterlo a un tratamiento muy movido en la voz que no esté empleando ese material, pero en este caso he preferido someterlo a dos ornamentaciones muy leves en la tercera negra de los dos dos primeros compases. Dos ornamentaciones que, además me he asegurado de que aporten un nuevo motivo, muy utilizable. Puede objetarse que distorsiono levemente el sujeto, pero estamos intentando ver cómo modificar, si fuera preciso, un sujeto nuestro. Si alguien queda así más satisfecho, prometo una invención completa sobre el temita en cuestión.
  2. El sujeto (no es tan frecuente) se doblega fácilmente a caer en la dominante, lo que nos evita el problema de que resulte muy cerrado.
  3. Considero, puesto que hemos empleado el sujeto para varias docenas de cosas en los últimos artículos que no es necesario ejemplificar las muchas progresiones que contiene. Si alguien siente que sería necesario aportarles, que lo comente por aquí.
Con todo lo cual, más la progresión “Pachelbel”, más una pequeña cadencia y una modulación a la dominante, quedaría este boceto:

En la próxima entrega veremos la estructura del tipo de invención que pretendemos realizar. Y en las siguientes, el trabajo real de composición.

 

 

 

Sobre el Autor

CarlPhilipp

Eterno compositor, profesor y armonista.

Enlace permanente a este artículo: http://enriqueblanco.net/2011/12/como-se-hace-una-invencion-2d-sentido-comun-y-prevision/

6 comentarios

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  1. Erik

    hola: mi nombre es Erik; están muy buenos estos artículos, los estoy estudiando despacio para captarlo todo.
    tengo dos preguntas un poquito fuera del tema:
    ¡qué son bocetos? y ¿cómo se hace uno?
    por favor, sea lo mas descriptivo, ya que soy Invidente.
    saludos, felicidades por esta gran web, y gracias.
    Erik.

  2. carlphilipp

    Gracias por tu interés. Bocetos son pruebas previas, todavía sin escribir todos los detalles, montando, digamos, el esqueleto básico.

  3. Erik

    gracias por su ayuda:
    ¿qué cosas podrían estar plasmadas en un boceto?
    saludos: Erik.

    1. CarlPhilipp

      Las bases motívicas principales y las armonías

  4. Roberto

    Hola,
    muy interesantes y claros estos articulos sobre la invencion. Respecto a Kirnberger queria preguntarle si existe una edicion en castellano de su ‘El arte de la composición estricta en música’ ya que solo he podido encontrar el libro en aleman y en ese idioma no me defiendo lo suficiente como para leerlo.
    Saludos.

  5. CarlPhilipp

    Por desgracia no, que yo sepa.

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