… y desde luego me ha puesto en un gran aprieto.
Acepto la amable propuesta de Enrique de hacer de bloguero invitado en la convicción de que con ello quiere traer la ¡POLËMICA! al blog.
Porque respeto muchísimo a Enrique como músico, pero en realidad no me siento demasiado parte del espíritu Potsdam (que suena muy bien como marca de cerveza, ahora que lo pienso). Pero al tiempo.
La Ofrenda significa para mí un bello pasatiempo, de la que me interesan más las cualidades expresivas que las técnicas, por muy apabullantes que sean. Para mí lo mejor de la Ofrenda es lo que hizo Webern con el Ricercare (partitura que nunca he conseguido y me encantaría sondear). [A propósito, ¿han visto la película "Mein Name ist Bach"?]
Quiero con esto decir que la vida me ha ido llevando más por la búsqueda del funcionamiento expresivo de la música que por el técnico, y si ahora tuviera que hacer alguno de las eruditisimas sesiones de Enrique no sabría por donde empezar. Probablemente por un ¿para qué?
Me estuvo explicando fatal, lo que quiere decir que vamos bien.
Yo me dedico más al análisis que a la composición, y dentro del análisis lo que más me interesa es el análisis para intérpretes, o sea. Dentro de esto Bach supone retos constantes en cuanto a su interpretación y sobre todo en cuanto a su enorme versatilidad. Vale que las Invenciones y las Fugas para tecla son modelos, pero ¿y cuando se pone a fantasear en una fuga para violín/laud? ¿quién rayos entiende algo del concierto italiano? ¿Y esa Chaconna alucinógena por completo? Ese Bach es en el que me gusta más perderme.
Empecé con la música entrando casi simultáneamente al Conservatorio y a una escuela de Jazz a finales de los 70, y entre que la formación del Conservatorio dejaba más que mucho que desear y que empecé más bien tarde, al acabar la primera etapa tenía motivación nivel +100 y amplias lagunas de base. La historia de los 25 años que han seguido se resumen en intentar superar éstas con tiempo, esfuerzo y algunas ayudas esenciales, dentro de las cuales la mayor ha sido Emilio Molina, a quien me ligan amistad, trabajo compartido y una larga labor en nuestro IEM (www.iem2.com, para los que gusten del SPAM).
Mi dream team de compositores sería:
Beethoven de portero
Defensas: Ligeti, Bach, Mozart
Centrales: Schubert y Schumann
Gesualdo de libero
Delantera: Mahler y Bartók
Puntas: Berio y Ligeti
Sobre la música reciente, si por reciente queremos decir el ¿y ahora esto cómo lo arreglamos? nuevo milenio, es mirar atrás y adelante sin prejuicios y desterrar cualquier dogmatismo. Esto sí, hace falta un oficio infinito. Y, lejos de plañiderismos hoy habituales, creo que hay que encontrar maneras para que se toque la música actual, lo que implica hacer música actual que se pueda tocar.
Y lo siento, pero sobre lo que no contaría a nadie… ¡a tí te lo iba a contar!
Un saludo

7 comentarios
Enrique Blanco
16 noviembre, 2011, a las 20:49 (UTC 2) Enlace a este comentario
Esto merece respuesta larga, y estoy seguro de que acabaremos de acuerdo. A ver si en el bus mañana te contesto a gusto. Pero, sobre todo: bienvenido a tu casa
Manuel Bonino
16 noviembre, 2011, a las 22:35 (UTC 2) Enlace a este comentario
El pobre Ligeti se va a hartar de correr haciendo de defensa y delantero a la vez
Me gusta esta incorporación, esto promete.
Daniel Roca
17 noviembre, 2011, a las 11:33 (UTC 2) Enlace a este comentario
Antes que nada, una cuestión técnica:
En el artículo, tal como lo veo, no salen los saltos de línea que yo puse, y queda como un ladrillo. ¿qué he hecho mal?
Enrique Blanco
17 noviembre, 2011, a las 9:32 (UTC 2) Enlace a este comentario
Ignoro ilimitadamente el fútbol, me temo, pero a mí también me extrañaba la ubicuidad de Ligeti. Por lo demás:
1— ¿Existe un espíritu Potsdam? No tenía idea. Soy profesor de materias relacionadas con la composición, y empleo a veces mi blog como ayuda para mis alumnos. Eso me obliga a ser técnico. Pero la técnica es un medio para un fin, el disfrute de la música. Y la expresión, por supuesto. Por cierto, yo sí entiendo algo de las fantasías y el concierto italiano, y estoy seguro de que tú también. Si quieres, un día comento algo.
2— En todo caso, he puesto aquí un artículo que creo que suscribirás,
3— De lo que no contarías a nadie, no se trataba de confesar delincuencias, hombre, ni disecciones de cadáveres, Cosas sencillas, como (es un ejemplo) que te conmueva ver reposiciones de la bruja Avería o algo así.
Ah, como en los comentarios no se pueden poner gráficos, me he tomado la libertad de incluir en tu artículo lo más pareceido que he encontrado a una cerveza potsdamera.
Daniel Roca
17 noviembre, 2011, a las 11:40 (UTC 2) Enlace a este comentario
Estimado Enrique:
Seguro que yo ignoro el fútbol más limitadamente que tú. Se me ocurrió como manera de articular la lista de compositores y mientras la hacía pensaba que la idea tiene posibilidades. Pero para hacerlo bien habría que saber más de fútbol de lo que se.
En todo caso, Ligeti es muy capaz de estar en más de un sitio a la vez
1- Espíritu Potsdam: el blog en general da una cierta imagen de erudición profunda (y absolutamente envidiable) sobre todo en torno a Bach. Me ha gustado mucho tu entrada antirreverencial.
2- Absolutamente
3- Huy, yo soy muy reservado para mis cosas. Quizás tengo más debilidad por las series teen de las que serían aconsejables en un sesudo profesor de Análisis musical.
En cuanto a la cuestión técnica que mencionaba, lo que pasa es que veo el artículo bien arriba, pero luego en el “Acerca de” vuelvo a ver todo el texto en plan ladrilla.
Mola el apoyavasos
Daniel Roca
17 noviembre, 2011, a las 11:42 (UTC 2) Enlace a este comentario
Repito un cosa que preguntaba en el artículo.
¿Alguno ha visto “Mein Name ist Bach”?
Enrique Blanco
17 noviembre, 2011, a las 12:39 (UTC 2) Enlace a este comentario
Cuestión técnica: soy yo el que lo ha hecho mal, ahora lo arreglo. Aunque no harías mal en poner lo que tú quieras en el acerca de.
Sí, si he visto la película.. Hay un par de momentos compositivamente sorprendentes, por parte del autor de la banda sonora