Van dando sus frutos mis súplicas para que algunos antiguos alumnos me dejen sus invenciones. Ya sabéis que la idea es que tengáis más material con el que comparados que el del propio Bach. Y estoy seguro que, viendo el muy buen resultado que muchos excompañeros vuestros han conseguido, os daréis cuenta del muchísimo partido que podéis llegar a sacaros.
Subo aquí las invenciones. Las analizaré y comentaré, en sus mejores y menos buenos aspectos en alguno de los próximos artículos.
Raquel Díaz Serrano ha sido la primera en aportarme dos de sus invenciones. Mis más profundas gracias. De información sobre las mismas, me dice que las hizo, con diecisiete años, en el 2003, mientras estudiaba piano en el Conservatorio de Amaniel. Que le encanta la música y que actualmente canta y escribe canciones.
Añadiré yo algo más: Raquel fue la típica alumna que me gusta tener. Suficientemente rebelde como para no creerse todo porque lo diga un profesor, suficientemente sensata para dejarse convencer si se le aportan argumentos. Y un envidiable talento para conseguir sujetos de un enorme atractivo. De hecho, creo recordar que era la crítica que más veces le hice, que, con semejantes sujetos, debía hacer obras más largas, que había mucho material que aprovechar.
Sólo un comentario: en aquella época explicaba las invenciones de una forma más acorde con lo que me habían enseñado a mí. No hacía, por tanto, tanto énfasis en la estructura tonal como ahora. Es decir, que si lo echáis en falta, la culpa es mía, no suya.
6 comentarios
Raquel
21 noviembre, 2011, a las 19:44 (UTC 2) Enlace a este comentario
Qué ilusión me hace aparecer por tu blog!! Porque muchas veces me gustaría participar aquí pero nunca se me ocurre nada interesante que decir (:
Muchas gracias por subirlas y por tu comentario. Y me he quedado sorprendida con lo que has dicho sobre mí, me conoces bastante mejor de lo que hubiera imaginado, jaja.
Un abrazo.
Enrique Blanco
21 noviembre, 2011, a las 19:55 (UTC 2) Enlace a este comentario
Raquel, muy bienvenida. De lo que dices… …siempre he dicho que podría fundar una escuela de psicoanálisis armónico. Os dáis mucho más en vuestros ejercicios de lo que pensáis. Hasta los que creen que no hacen nada
JoseMansergas
21 noviembre, 2011, a las 23:59 (UTC 2) Enlace a este comentario
Muy bonitas las dos invenciones. Me gustó mucho la segunda donde se saca mucho partido a la fuerza expresiva de la monodia y de ese silencio inicial, que en ocasiones paréceme querer convertirse casi en la cabeza del tema…, si se me permite el comentario…
Enrique Blanco
22 noviembre, 2011, a las 17:27 (UTC 2) Enlace a este comentario
Yo, por supuesto, permito el comentario. Y hasta lo aliento: ¡lo que me puede llegar a costar (en general) que usen ritmos atéticos y anacrónicos! Sospecho que la autora tampoco se ofenderá.
Daniel Roca
22 noviembre, 2011, a las 17:52 (UTC 2) Enlace a este comentario
Muy interesante iniciativa, colgar trabajos de los alumnos. Me parecen dos invenciones muy musicales (que es, al fin y al cabo, lo principal), Felicidades a alumna y profesor.
Raquel
22 noviembre, 2011, a las 22:21 (UTC 2) Enlace a este comentario
A la autora por supuesto que no le ofende, todo lo contrario
Gracias a los dos.
Por cierto, Enrique, me ha encantado lo del psicoanálisis armónico!! Tendrías éxito xD