No puedo casi ni creérmelo. Por fin he acabado de arreglar villancicos. Aquí tenéis, creo, el último. Una variante “light” del quodlibet que hice como felicitación navideña el año pasado. He aligerado bastante el contrapunto y lo he hecho bastante más largo. Se trata de que María, mi esposa, ha creado una empresa de gestión musical (musicAy) y lleva dos Escuelas Municipales de Música. El que esté arreglando tanto villancico es para los conciertos de los alumnos. Eso explica también la, a veces peregrina, elección de timbres. Para piezas de alguna complejidad vamos a usar acompañamientos MIDI, para ganar en sonoridad sin hacerlo más difícil a los muchachos, y necesitamos claridad de sonido por encima de elecciones a mi gusto. Igualmente debo tener en cuenta qué instrumentos tocarán ellos: guitarras, violines y todo tipo de teclados electrónicos.
Por mi gusto se hubiera seguido llamando quodlibet. Pero sería un latinajo que, probablemente, causaría cierta repulsa a los más jóvenes. “Ensalada” es un término musical de amplia raigambre castellana y es también aplicable, y quizá más descriptivo.
Y una adivinanza: ¿cuántos y cuáles son los villancicos que reconocéis? No se qué premio podría dar al primero en averiguarlo. ¿La elección del tema de un post. quizá? Admito propuestas razonables.
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