Oct 22 2011

Y yo con estos pelos

En los comienzos de un domingo cualquiera de octubre -muy en los comienzos-, estaba yo sentado con mi ordenador, buscando bicicletas para un amigo músico y algún programa indefinido sobre fútbol en la tele, sin hacerle caso, lejana, poco interesante…
Y recibo una inesperada invitación del maestro Enrique para escribir en su blog.
Aquí van los puntos suspensivos.
Muchos.
Más.
Me deja fuera de juego, por seguir el hilo del fútbol que no estoy viendo.
Y es que, tanto para quienes conozcan este blog y a Enrique, como para los que no, conviene explicar alguna cosa. El blog tiene una altura intelectual grandísima, pero de la que interesa. Erudición puesta al servicio y al alcance de cualquiera que se interese, bien explicada, sin esnobismos ni tonterías superfluas. Es el reflejo de la personalidad de Enrique: un tipo que sabe muchísimo de Música, de toda la música, y que dedica su vida a poner esa música al alcance de todo el mundo, de una forma sencilla, didáctica e integradora. Es discreto y no presume de lo que sabe; simplemente lo comparte. Llamémosle un “demócrata musical”
Con esa perspectiva, uno no puede más que preguntarse “qué pinto yo aquí?”. Tengo la seguridad de pintar nada, honestamente.
Mi formación y capacidad didácticas son escasas; soy ecléctico, gamberro y outsider. En proceso de creciente crescreimiento sobre los dogmas que han cimentado nuestro concepto de la música. Y aún peor, tengo un pasado de crítico aficionado que me sitúa en el lado oscuro de la fuerza.
Pero tengo un as en la manga, un enchufe que os voy a contar: a Enrique y a mí nos chifla Bach.

Y con eso, no se necesita más. Punto. Fin de la elucubración. Ahora soy miembro de pleno derecho.

Prometo escribir, aunque no me pillaré los dedos diciendo cuándo ni cuánto. Ni mucho menos me comprometeré a escribir cosas interesantes. Eso se lo dejamos a Enrique, que es el que sabe.

Eso sí, concederé derechos de abucheo a lo que escriba. Algo es algo, no?

La batería de este ordenador se está acabando…

Enlace permanente a este artículo: http://enriqueblanco.net/2011/10/y-yo-con-estos-pelos/

3 comentarios

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  1. Bienvenido, Álvaro. Te diré lo mismo que a Ana. A mí me interesa lo que dices, muchas veces y en muchos temas. Así que lo más sospechable es que a otros de mis lectores también. Si conseguimos con esto un espacio en que muchos músicos nos sintamos a gusto, tan contento.

    Bach nos comprendería.

  2. Pero, aún sin haberlo conocido, estoy seguro de que Bach era magnánimo, generoso, todopoderoso y omnisciente.
    Con la idéntica seguridad de que en el mundillo musical, esas características no son comunes, salvo en dos o tres musicólogos de postín. De mucho postín, claro.

  3. Quiero añadir esto.

  1. […] Y yo con estos pelos » Potsdam 1747. Rate this: Like this:LikeBe the first to like this post. […]

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