Un fantástico doble canon, a dos voces la parte que se va a convertir en ostinato, y a cuatro el resto. Posiblemente el ejemplo más antiguo de un contrapunto de esta complejidad que nos ha llegado escrito, si bien, su perfección formal hace obvio que responde a una práctica anterior.
Haz click aquí para descargar la partitura
Y aquí, una versión bastante clara.
Un comentario
Iñigo Igualador
11 abril, 2012, a las 22:39 (UTC 2) Enlace a este comentario
No lo conocía!! Me ha gustado mucho y sorprende por la fecha.
Muchas gracias por el post!!!
Un abrazo