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Ago 31 2011

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Las hormigas y el dragón. De “el Firilirundero”. Versiones para quintetos de flautas y oboes.

Las hormigas y el dragón. Versión flautas.

Las hormigas y el dragón. Versión oboes.

Otra de las piezas del “Firilirundero”, para quinteto de trompas, en este caso. El texto que sigue, es idéntico al de el resto de los artículos anteriores al respecto, si deseáis evitar leerlo.

El proyecto “Firilirundero” consiste en la producción de un espectáculo musical pedagógico para niños interpretado en forma importante también por niños. Para que ello resulte posible sin un importante esfuerzo por parte de los jóvenes intérpretes, la composición de la obra sería modular, es decir, contaríamos con:

  • Un grupo escaso de músicos profesionales, director incluido, que llevarían el peso de la obra. No se propone en este documento una plantilla concreta puesto que dependerá de los profesores de Conservatorio (ver más adelante) que se presenten voluntarios. Sin embargo, como comentarios generales puede anticiparse que:
    • Sería importante que el grupo no fuera muy amplio. Un grupo nutrido de músicos profesionales, si bien es altamente deseable en cualquier otro caso, en el que nos ocupa conduciría a restar protagonismo a los jóvenes intérpretes. En el caso de que los voluntarios fueran excesivos se tomará como criterio para la selección de los intérpretes el que haya máxima variedad de instrumentos. Se estima que cuatro intérpretes serían el mínimo, con un máximo establecido arbitrariamente en diez. Si fuera necesario otro criterio, se emplearía el hacer la obra lo más fácilmente posible representable en otros conservatorios.
    • Sería muy deseable que entre los instrumentos participantes hubiera percusión y piano.
  • Varios grupos pequeños de jóvenes instrumentistas y alumnos de Lenguaje Musical del Conservatorio, que, a lo largo de un curso irían montado pequeñas obras instrumentales, recitados rítmicos, pequeñas piezas cantadas (máximo dos voces, para permitir gran facilidad de ejecución), que tendrían la capacidad modular de superponerse con lo que el grupo profesional toque o con otros jóvenes instrumentistas. De este modo, con un esfuerzo no excesivo puede lograrse una obra de entidad musical suficiente y digna.
  • Un pequeño elenco dramático. Un personaje básico sería el Firilirundero, que necesita ser un personaje con conocimientos musicales suficientes para hacer recitados rítmicos. Un profesor del Conservatorio con capacidades histriónicas y ganas de divertirse sería óptimo. El Firilirundero a lo largo de la obra será interpelado varias veces. Podría ser por parte de los recitados rítmicos de los alumnos de Lenguaje Musical o, si se dispone de más voluntarios, por parte de otros personajes. El Firilirundero, según se ha dicho, es personaje básico. De ser posible contar con más elenco dramático, podría extenderse

Sobre el Autor

CarlPhilipp

Eterno compositor, profesor y armonista.

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