A petición de una antigua alumna, una felicitación navideña de hace muchos años
{PRELUDIO}
Del Doctor Watson a Mister Sherlock Holmes.
Mi querido Holmes:
Le escribo para comunicarle una conjura de dimensiones difícilmente calculables. Como usted no ignora, los inspectores de Scotland Yard efectuaron recientemente un registro en la mansión campestre del profesor Moriarty. Revisando recientemente los papeles incautados, descubrí la carta que adjunto, en la que el lector avisado encontrará la más tenebrosa de las conspiraciones. No añadiré más comentarios hasta que haya usted concluido —nada me cuesta imaginar con qué estupor y asombro— la lectura de este texto espeluznante. Quiero, eso sí, advertirle que los signos y anotaciones que abundan en la carta han sido añadidos por el equipo de investigadores del departamento de criptografía del Yard, en la esperanza de que le sirvan a usted para columbrar posibles mensaje ocultos. Verá que aún mi propio texto ha sido sometido a tan meticulosa revisión, pues en materia de tal gravedad no es conveniente ni considerarse uno mismo libre de sospecha. He aquí la carta:
{CORAL}
Del Conde de Montecristo a los profesores de Fuga del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid
Muy estimados señores:
Mi sitio carece de importancia {éste va a ser el tema de la fuga}, por lo que me guardo de añadir el remite a esta carta. Sepan ustedes que tengo el honor de ser el secretario y escribiente de cierta sociedad que constituimos varios personajes que padecemos prisión. ¡Ah, qué de nombres ilustres pueblan nuestras filas! No desdeñarán ustedes al hombre de la máscara de hierro, a la sin para Melisenda, ni a Próspero y su hija Miranda, acompañados del gentil Ariel. Pues a semejante compañía tengo el privilegio de representar.
Sabed pues, señores, que en reciente reunión se acordó la necesidad de someter a mentes más preclaras que que las que nos tocaron en suerte el problema que aqueja las más de nuestras horas: cómo escapar de nuestras respectivas prisiones. Se dudó entre consultar al señor Houdini o a ustedes; pero la justa fama de competencia inigualada en los artificios de la Fuga de que ustedes disfrutan pesó más en nuestros ánimos que los rocambolescos ardides del Señor Houdini.
Sepan que aguardamos con angustiosa ansiedad cualquier consejo que les parezca pertinente, y que nuestro agradecimiento será difícilmente mensurable, y hasta es posible que rebase las estrellas.
Les quedamos de antemano muy agradecidos. Que ustedes lo pasen bien.
Convendrá que añada la transcripción de las actas de nuestra última reunión para que sus señorías adquieran cabal comprensión de nuestro problema.
Las actas
{FUGA}
FANTO FANTINI: ¡Mi sitio carece de importancia! ¡No penséis que el que os hable desde esta celda resta peso o vigor a mis palabras! Debo deciros que el estudio de mis innumerables fugas anteriores no me proporciona pistas sobre cómo podríamos en esta ocasión librar de nuestros captores. Recomiendo pues la consulta a caletees más esclarecidos. {Sujeto de la fuga}
BRANDOVINOS: Si mi tío carece de importancia (el noble Marqués de Mantua), no penséis que por ello debe restarse peso o vigor a sus palabras. {Principio de la respuesta, que comienza con mutación por presencia de la dominante, así que “mi sitio” se convierte en “si mi tío”}
FANTO FANTINI: Jamás caería en tal error {Comienza el contrasujeto}
BRANDOVINOS: Debo deciros que el estudio de sus innumerables cartas anteriores me proporciona pistas sobre consultores que pudieran en esta ocasión prestarnos ayuda. {Termina la respuesta}
FANTO FANTINI: ¡En verdad ilumina nuestra prisión al ocuparse de nosotros! ¡Su nobleza es un ejemplo! {Termina el contrasujeto}
BRANDOVINOS: ¿Te parece aceptable, Danae, que pidamos ayuda? {Comienza una coda}
FANTO FANTINI: Sí, responde desde la oscura prisión que te hicieron ocupar.
DANAE: ¡Mi sitio carece de importancia! {S}
BRANDOVINOS: Jamás caería en tal error. En verdad, iluminas nuestra prisión al ocuparla con nosotros. {CS}
DANAE: ¡Ni siquiera en prisión pierden su peso y vigor tus palabras! {S}
FANTO FANTINI: Volvamos a nuestra discusión, señora, que harto espacio habrá para los innumerables galanteos que, indiscutiblemente, merecéis. {Parte libre}
DANAE: Debo deciros que el estudio de vuestros innumerables halagos no me proporciona pistas sobre cómo podría en esta ocasión escapar a vuestras redes. {S}
BRANDOVINOS: ¡Tu nobleza es un ejemplo! {CS}
ANTÍGONA: ¡Si mi tío Creonte carece de importancia, no por ello restéis peso o vigor a mis palabras! {S}
DANAE: ¡Jamás! {CS}
ANTÍGONA: Debo deciros que el estudio de innumerables ocasiones anteriores me proporciona pistas sobre por qué no atinamos con soluciones a nuestras cuitas. ¡Pasamos el tiempo en esgrimas galantes! {R}
DANAE: ¿Caeríamos en semejante error? {CS}
BRANDOVINOS: Caemos. {PL}
FANTO FANTINI: Nuestra nobleza… {CS}
DANAE: ¿Tú, nobleza? {CS}
FANTO FANTINI: …nos impide dejar de cumplimentar vuestras respectivas bellezas, tales que sólo la una a la otra pueden ser comparadas. {PL}
{Comienza un episodio sobre un fragmento del contrasujeto}
DANAE: ¡Es un buen ejemplo!
ANTIGONA: En efecto: es un ejemplo de cómo perdemos el tiempo. Brandovinos, háblanos de esos consultores.
BRANDOVINOS: ¡Son un ejemplo! Según referencias, su habilidad es tal que se hacen incluso llamar cátedra de fuga, públicamente.
FANTO FANTINI: ¡Es un ejemplo de valor!
DANAE: Es un ejemplo de insensatez. Tales cosas, es mejor ocultarlas.
ANTÍGONA: Pues tú no eres ningún ejemplo de recato, amante de Zeus.
DANAE. ¡Tu ejemplo sigo, si no soy recatada!
{Segundo bloque temático}
BRANDOVINOS: Antígona, Danae, mi sitio no carece de importancia. Situada entre vosotras no restaréis peso y vigor a mis palabras. {S}
FANTO FANTINI: Jamás caigas en ese error. {CS}
BRANDOVINOS: El estudio de vuestras innumerables disputas anteriores no me proporciona pistas sobre cómo terminarlas. {S}
FANTO FANTINI: ¡Ilumina nuestra prisión! Al verse ocupándola con nosotros, su nobleza (que es un ejemplo), les impedirá entregarse a tales desmanes. {CS}
(lo hacen)
ANTÍGONA: Si mi tío carece de importancia… {S}
DANAE: ¡Jamás! {CS}
ANTÍGONA: …no por ello restes, Danae, peso o vigor a mis palabras. {S}
DANAE: ¿Acaso caería en tal error? {CS}
ANTÍGONA: Debo decirte que el estudio de nuestras innumerables querellas no me proporciona pistas al respecto. {S}
DANAE: ¡Al grano, Antígona! ¡Ilumina nuestra prisión con la nobleza ejemplar de tus palabras! {CS}
{Episodio sobre un fragmento del contrasujeto por movimiento contrario}
ANTÍGONA: Oscurece nuestra prisión la vileza vulgar de nuestros silencio. ¡Elevémonos al acierto! ¡Siempre! {Fragmento del CS, contrario motto}
FANTO FANTINI: Oscurece mi inteligencia la prisión. ¿Qué propones, Antígona?
ANTÍGONA: ¡Oscurecer el entendimiento de nuestros guardianes!
BRANDOVINOS: ¡Sí! ¡Sí! {Pedal de dominante}
FANTO FANTINI: ¡Oscuridad de entendimiento en la que nos cobijaremos para la huída!
BRANDOVINOS: ¡Sí! ¡Sí! {Pedal de dominante}
ANTÍGONA: ¡Oscurézcanse sus corazones ante la incomprensibilidad de nuestra fuga!
BRANDOVINOS: ¡Sí! ¡Sí! {Pedal de dominante}
FANTO FANTINI: ¡Oscurezcamos pues un papel y pidamos consejo a la Cátedra de Fuga del RCSMM!
BRANDOVINOS: ¡Sí! ¡Sí! {Pedal de dominante}
{Comienza la coda}
CONDE DE MONTECRISTO: ¿Recordáis algún conocido que pudiera influir sobre ellos? {No es raro en finales de fuga que aparezca alguna voz nueva}
{Stretto}
DANAE: Jamás caería…
ANTÍGONA: Si mi tío…
FANTO FANTINI: Jamás caerían…
BRANDOVINOS: Si mi tío…
DANAE: …en algún amigo que pudiera…
ANTÍGONA: …no fuera responsable de mi prisión…
FANTO FANTINI: …tan ilustres personas…
BRANDOVINOS: …tuviera algún medio…
DANAE: …conocerlos.
ANTÍGONA: …él podría convencerlos.
FANTO FANTINI: …en la vileza de negar un favor a los necesitados.
BRANDOVINOS: …de influir en ellos, me lo hubiera comunicado.
{Exposición coral por movimiento contrario}
MONTECRISTO: ¡Dejad de hablar todos a la vez! ¡Mi sitio no carece de importancia! ¡Sin un moderador la prisión quitaría todo peso y vigor a nuestras reuniones! ¡Debo deciros que el estudio de todos vuestros argumentos me ha proporcionado la convicción de que debemos escribir sin mayor demora!
LOS DEMÁS: ¡Jamás caigas en tal error! ¡Demórate lo suficiente para que tu carta ilumine cualquier dato sobre nuestra prisión! ¡Que las palabras de tu misiva respiren nobleza! ¡Se ejemplar!
MONTECRISTO: Así lo haré SI MI {Primer intento de cadencia} talento lo permite, SI MI {Segundo intento} pluma me responde, SI MI {Tercer intento} inspiración se remonta, SI MI… {CADENCIA}
{POSTLUDIO}
(Prosigue la carta de Watson)
ASÍ acaba esta epístola singular. ¡PUES vaya final! ¡FELICES los tiempos en que nuestros ánimos no eran de tal modo perturbados! ¡FIESTAS y saraos en honor del vicio, pues que de tal manera campa por sus respetos! Y es que no puedo por menos de asustarme. ¡PRÓSPERO y Miranda, con Ariel y Calibán, sembrando hechicerías, y, quizá, lechugas. ¡AÑO fatídico aquel en que esto ocurra! NUEVO, pero sumamente peligroso, devastador acaso, parece el que los personajes de ficción pretendan hurtarse a sus cárceles de papel. ¿Y si escapa Melisenda? NADA me cuesta imaginar las huestes del rey Marsilio ocupando la ciudad en su busca.
MÁS no puedo decirle, querido Holmes, que, por lo que pueda pasar, recomiendo la inmediata prisión de los componentes de la cátedra de fuga susodicha y, por la más elemental de las precauciones, de todos sus alumnos.
P.D.: ¡Al parcer existen indicios, según uno de los criptógrafos, para pensar que en el acto de pedir consejo para la fuga, estas personas ya la hayan efectuado, si bien de una forma “no de escuela”!
Aunque esto exceda mis entendederas, investigue, Holmes, que el caso es peligroso. También dice el mismo investigador que en el final de mi carta se encierra un mensaje oculto, algo acerca de la primera palabra de cada frase. ¡Ni aún de mi mismo puedo fiarme! Le dejo, Holmes, voy a detenerme y llevarme a prisión.
Watson
ago 11 2011
Antigüedades
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