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Mar 29 2010

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Falsificaciones

Hace algún tiempo que quiero escribir este artículo, y no acababa de animarme. Parte de la técnica del compositor consiste en la imitación de estilos, para una mejor absorción de los mismos y para la subsiguiente extrapolación de consecuencias en la propia voz.
El caso es que esto lleva a resultados paradójicos: ¿qué sentido puede tener ser un capaz escritor de música barroca?, ¿hasta qué punto es interesante escribir música romántica en el siglo XXI?
Supongo que cada cuál debe dar su propia respuesta. La mía es que son ejercicios intelectuales, no del todo sin relación con los 99 ejercicios de estilo de Raymond Queneau. Su práctica es beneficiosa para la técnica, pero, por definición, no pueden ser originales (no dan origen a nada).
Pero he de confesar que la falsificación de estilos me resulta muy divertida. A veces, elucubrando sobre imposibles históricos (¿cómo hubiera sido una invención escrita por Scarlatti?), otras con finalidades pedagógicas (¿y si las agrupaciones de flautas hubieran sido norma en el Clasicismo?), otras por simple diversión.
Bien sé que habrá quien quiera relacionar todo esto con la posmodernidad. No le quitaré el gusto. El caso es que a mí me divierte, me divierte mucho y escribo el artículo con la intención de justificar varias falsificaciones que iré subiendo, entremezcladas con mis obras.

Sobre el Autor

CarlPhilipp

Eterno compositor, profesor y armonista.

Enlace permanente a este artículo: http://enriqueblanco.net/2010/03/falsificaciones/

2 comentarios

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  1. Carlos

    Relacionarlo con la posmodernidad hubiera implicado un enorme constructo teórico que (auto)justificase el uso de la falsificación. Muy al gusto de unos cuantos posmodernos 🙂
    Lo de Queneau me recuerda a las variaciones de Rzewski. No deja de ser un sano divertimento intelectual.
    Schnittke era muy dado a imitar estilos, pero no sé si él lo hubiera llamado “falsificación”. Ahora bien, el contexto de Schnittke es otro, pero siempre planteó problemas muy interesantes (reconstruir una obra de juventud de Mahler, reutilizar la forma sonata, etc).
    De Schnittke hay una frase que siempre me deja horas y horas pensando: “Uno puede componer mediante un lenguaje moderno que implique una forma de expresión rudimentaria o bien uno puede usar lenguajes del pasado pero manteniendo la lógica de las tendencias actuales”. La frase está un poco pasada de moda (no se aplicaría al espectralismo, por ejemplo), pero es muy buena.
    Un saludo, Enrique. Me alegra verte en una efervescente racha compositiva.

  2. Carl Philip

    Hola Carlos. Cuánto tiempo. Lo de los posmodernos me inquieta. Falsificar está bien y es divertido. Usar la posmodernidad como excusa para decir que todo es igualmente válido, me resulta inadmisible.
    Yo tampoco creo que Schnittke lo hubiera llamado falsificación. Era muy peculiar (con razón). La frase, con matices, la suscribo. En ciertos casos, hasta la apruebo.
    Estoy efervescente, cierto, pero menos de lo que parece. Voy subiendo obras de los últimos años. Si a la SGAE le molesta, ya me lo hará saber. Ando ahora en algunos proyectos, alguno muy interesante (para mí). Y uno de ellos es una falsificación que nadie esperaría de mí. De hecho, me lo cuentan hace un mes y no me lo creo.
    Un abrazo

  1. Simpsonatina CON partitura » Potsdam 1747

    […] del concepto de falsificaciones, merecen un apartado especial aquellas destinadas a una finalidad pedagógica. Os ofrezco […]

  2. Invención a la manera de mi epónimo » Potsdam 1747

    […] de lo que he dado en llamar falsificaciones”, a esta le tengo un cariño especial. En primer lugar, por ser invención. A menudo, en malos […]

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