May 02 2009

Variaciones “El Herrero Armonioso” de Haendel

Escribo este artículo aprovechando que María Teresa Ramos ha publicado un artículo con vídeo sobre la obra.

Hace ya tiempo que escribí aquí cuatro artículos sobre las variaciones en general, que podéis encontrar en los siguientes enlaces:
Primer artículo
Segundo artículo
Tercer artículo
Cuarto artículo
Quizá haya quien considere oportuno consultarlos.
Sobre el título “El herrero armonioso”, varias son las versiones. En una, se supone que un día de lluvia, Haendel se refugió en una herrería, y quedó fascinado por la repetición regular del martillo sobre el yunque, lo que quedaría reflejado en la pedal de “si” de la primera variación. En otra versión, se supone que el herrero cantaba el tema de las variaciones. Lo cierto es que estas dos leyendas no deben ser ciertas, puesto que sólo empiezan a circular unos setenta años tras la muerte de Haendel. Según otra versión, “El Herrero armonioso” era el apodo de un editor de la obra, al cual le pedían continuamente que tocara esa pieza. Según aún otra versión, la pieza fue “redescubierta” por un noble inglés al refugiarse de la lluvia en una herrería, donde al escuchar al herrero cantar la tonada e interrogarle, éste le reveló que era una pieza que tocaba su mujer. Poco fidedignas son todas estas teorías, pero no dejan de tener su encanto y darnos algunas pistas, al menos en cuanto a tempo e intención sobre la interpretación de la obra.
Formalmente, poco necesito añadir al artículo de María Teresa Ramos. Sólamente debo empezarpor precisar que nos enfrentamos a unas variaciones continuas, es decir, no se trata de una serie de piezas sueltas construidas sobre l tema, y ordenadas de acuerdo a un criterio más o menos aleatorio, sino que están compuestas para crear en su conjunto una obra de proporciones formales superiores a la da cada variación, o, lo que es lo mismo, las variaciones están compuestas, concebidas y ordenadas como obra única, no como colección de piezas.
La estrategia compositiva de Haendel para dar esa continuidad es tan sencilla que sólo a un genio podría ocurrírsele: el accelerando.
Comienzo por aportaros una partitura de la obra.
El herrero Armonioso, partitura
Debo decir que la partitura es de dominio público, y por eso la puse, pero que, sobre todo en el tema de tempos y matices, es cuestionable. Como veremos inmediatamente, la sensación de accelerando contínuo va a depender de forma absoluta de un tempo regular. Los matices, como en tantas obras barrocas, son cosa del editor y en absoluto han de ser seguidos, como bien explica María Teresa Ramos en su artículo.
La obra comienza con un tema de ritmo irregular —en el sentido de no regular—, proponiendo el material con el que trabajaremos posteriormente. La primera variación da protagonismo a semicorcheas continuas (cuatro percusiones por pulso), de las que cada semicorchea par suele estar asociada a una nota pedal. La segunda variación sigue el mismo patrón rítmico, destinado ahora a la mano izquierda, de forma que por mayor gravedad de registro la tensión se acrecienta (el canto en graves siempre resulta más intenso). Resulta destacable que en la primera sección del tema Haendel no hace una repetición literal, sino que escribe, de forma precisa, una nueva melodía que resulta, por registro y direccionalidad de mayor tensión y empuje (siempre dentro de la idea del acelerando/crescendo). La tercera variación devuelve l protagonismo a la mano derecha, ahora en tresillos de semicorcheas (seis percusiones por pulso), y con un muy superior ámbito melódico (mayor tensión por cantidad de registro abarcada y cantidad de percusiones por pulso) La cuarta variación repite el recurso de la segunda, llevando los seisillos a la voz inferior. Cabe comentar que por usar el mismo tipo de ritmo y diseño melódico las variaciones una y dos, así como la tres y la cuatro constituyen grupos de variaciones, es decir, entidades formales de caracter superior a la propia variaicón. En cierto sentido, el que el primer grupo de variaciones (variaciones 1 y 2) y el segundo (variaciones 3 y 4) repitan procedimiento —el cambio de interés de agudos a graves— resulta en sí una estrategia formal de continuidad, por lo que se podría incluso hablar de grupo de grupos de variaciones. Por último, la quinta y final variación llega a las fusas (ocho percusiones por pulso), con un ámbito melódico endiablado, normalmente de una octava por cada negra, llegando justo antes del final incluso a dos octavas en dos negras. El interés de las fusas se alterna entre agudos y graves, a manera de síntesis entre los procedimientos de los dos grupos de variaciones anteriores. Es también destacable que Haendel, de nuevo, no hace una repetición literal de la segunda sección, sino que escribe una melodía nueva, de carácter mucho más tenso y brillante, propiciando así un final contundente. Un claro ejemplo pues de cómo manteniendo el tempo se produce una clara sensación de aceleración y crecimiento, y de cómo una sencilla estrategia formal produce grandes y bellos resultados.

Enlace permanente a este artículo: http://enriqueblanco.net/2009/05/variaciones-el-herrero-armonioso-de-haendel/

5 comentarios

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  1. La leyenda del herrero me recuerda mucho a otro título también polémico: la fuga del gato de Scarlatti.

  2. Siempre les digo a mis alumnos (con frecuencia) y a mis amigos (menos, porque suele venir menos a cuento) que a menudo esas leyendas tienen más realidad que la propia verdad. Una leyenda resuena con lo que nos hace ser humanos. La verdad, simplemente es

    • Gustavo Sotomayor on 22 septiembre, 2009 at 22:06
    • Responder

    Felicito cordialmente por esta página, tan util en lo que a la enseñanza de la música académica se refiere; sobre todo en su desarrollo y en las distintas formas, a través de los tiempos.- Agradecería de todo corazón si ponen las partituras para clave completas del más Grande Músico del Barroco, me refiero a Händel, en esto no quiero desmerecer a Bach, Que también es grande, sin descuidar a Vivaldi, también que con su forma del concierto, incluso llegó a influir en la forma sinfonía que en sus principios llegó a ser un concierto para gran orquesta. Mis felicitaciones.-

    • manuel on 15 marzo, 2010 at 23:03
    • Responder

    es una edicion muy buena, me guatsria tenerla entremi coleccion, en partitura

  3. es un tema fasinante, yo lo toco en guitarra clasica y realmente esta muy bien tramscripto,un saludo a todos

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