Realmente tenía que pensar en adelgazar. Alguien cuyo oficio es el de penetrar sigiloso en casas ajenas no puede permitirse abultar tanto que no quepa por los más mínimos resquicios. Éste era un trabajo importante, y sus informantes le habían dicho que una banda rival de tres orientales pretendía en pocos días dar el mismo golpe. A saber con qué propósitos, porque le constaba que se dedicaban a hechicerías. No, no podía permitir que se le adelantaran. Nada bueno podría salir de ello. Y no quería que la cosa volviese a degenerar en una guerra de bandas. Él basaba todo su trabajo en la sutileza, nunca iba armado, así que tenía que evitar el enfrentamiento.
Prueba de su ingenio era la ropa que llevaba: nadie podría sospechar que alguien que vestía en forma tan conspicua se dedicaba a propósitos turbios. Claro está que llevaba un año planeando el golpe, esos detalles no iban a escapársele.
Jadeante, logró por fin entrar. Tras recuperar el ritmo de su respiración sacó el paquete de dónde lo había guardado. Localizó el sitio preciso y depositó el paquete bajo el árbol, cuando de repente escuchó un grito.
Sólo sus reflejos le libraron de ser rebanado en dos por el golpe de una katana. No por primera vez, Santa Klaus reflexionó sobre la dificultad de entregar sus regalos en la Federación de ninjas asociados.
Tras lograr escapar, estuvo a punto de ser detenido por la policía. Las leyes contra la inmigración ilegal se habían endurecido, y él, nacido en Turquía, era sospechoso. Lo único que le consolaba era que ni los Tres Reyes Magos ni ese advenedizo, Supermán, iban a escapar al mismo peligro, ni ser mejor tratados si llegaban a meterlos en comisaría. Era sorprendente la cantidad de gente mítica que no tenía papeles.
Terminada su jornada sin otros tropiezos, pensó una vez más en lo ventajoso de trabajar sólo una noche al año.
Que paséis unas excelentes fiestas, llenas de música, y que el año que vendrá sea maravilloso para todos vosotros. Y, ya puestos, para mí también.
12 comentarios
Carlos
20 diciembre, 2004, a las 13:21 (UTC 2) Enlace a este comentario
Igualmente, que sean igual de entrañables y alegres como el relato que has escrito
Feliz Navidad!
Vailima
21 diciembre, 2004, a las 13:05 (UTC 2) Enlace a este comentario
Los mismos deseos para tí, Carl. Ten presente que cuanto más feliz seas tú más lo seremos nosotros. Empéñate pues.
Un abrazote muy fuerte para todos los amigos de este blog y para tí un beso especialmente musical.
Palimp
21 diciembre, 2004, a las 20:16 (UTC 2) Enlace a este comentario
¡Idem!
¡¡Muchas felicidades a una de las alegrías de la red y a la más musical!!
Te esperamos pronto y, como dice Vailima, que la felicidad te colme.
TioPetros
23 diciembre, 2004, a las 14:30 (UTC 2) Enlace a este comentario
Feliz fin de año, y que nos volvamos a encontrar en el próximo. Un abrazo.
Cluje
25 diciembre, 2004, a las 19:38 (UTC 2) Enlace a este comentario
El detalle de “nacido en Turquía” es genial!!!!!
Emey
27 diciembre, 2004, a las 20:28 (UTC 2) Enlace a este comentario
me encanta!!!!!!! aunque no pillo mucho eso de la competencia de chinos mágicos :s lo releeré! Feliz todo a todos!!!!
Emey
27 diciembre, 2004, a las 20:30 (UTC 2) Enlace a este comentario
aaah vale , lo de oriental no es porque son chinos y lo de hechicería no es porque sean mágicos. jeje…:S no he dicho nada…esque fuera de contexto…
erik
28 diciembre, 2004, a las 2:27 (UTC 2) Enlace a este comentario
feliz navidad y un 2005 llenos de: amor, abundancia, alegría, bondad, bonanza, comprención, etc. y de todas las cosas buenas que se pueden desear para usted Carl, su familia, para todos los amigos que visitan esta WEB, y sus familias. un abrazo desde Panamá Erik.
Carl Philip
28 diciembre, 2004, a las 15:23 (UTC 2) Enlace a este comentario
A todos muchas gracias por vuestros buenos deseos. Alguno habéis estado casi líricos, y por qué negar que uno lo agradece.
Cluje, lo de nacido en Turquía no sé si será genial, sólo que es cierto. Aunque las raíces del mito sean nórdicas, el San Nicolás al que se asocia con Papá Noel era turco.
AM
29 diciembre, 2004, a las 10:52 (UTC 2) Enlace a este comentario
Igualmente yo también deseo que el año 2005 sea feliz para todos. Me encantaría decir que estas son unas navidades felices, pero problemas con un familiar muy allegado (mi hermanito) van a hacer que no lo sean para mi, nadie desea pasar las navidades en el hospital…
Pero ya vale de pesimismos, 2005 traerá por lo menos un poco más de salud a los que no la tienen, un poco más de felicidad a los que no son felices y un poco más de oido musical a aquellos a los que no les GUSTABA Bach…
Saludos
Carl Philip
29 diciembre, 2004, a las 23:24 (UTC 2) Enlace a este comentario
A.M., estoy seguro de hablar en nombre de todos los que leemos esto en desear lo mejor a tu hermano. Que 2005 sea espléndido para él, para tí y para todos.
Madpac
30 diciembre, 2004, a las 13:14 (UTC 2) Enlace a este comentario
…uhm…para felicitar la navidad se me ha hecho un poco tarde (que raro…)…
…bueno….pues sea feliz posnavidad y aún mejor año nuevo!
un abrazo