Dic 11 2004

Bartók: una introducción (2yc)

Declaración sobre el uso de ejemplos. Análisis de la Broma campesina. Una pregunta sobre el formato de estos artículos. Actualización del 15 -XII-2004

Declaración de uso de ejemplos

El autor de este artículo, ante el vacío legal, informaciones contradictorias y falta en general de conocimiento por parte de la ley del manejo de Internet, declara:

  1. Que va a usar extractos de obras recientes, entendiendo que está protegido por el uso pedagógico legítimo, tanto más cuanto que no hay el más mínimo propósito de lucro, como puede comprobarse estudiando esta Web.
  2. Que en ningún caso va a hacer públicas partituras completas de obra alguna, con lo que, si acaso, está fomentando la compra de las partituras.
  3. Que los ejemplos serán siempre copiados por el autor, nunca escaneados o fotografiados.
  4. Que está dispuesto a retirar los ejemplos en el mismo momento en que una fuente que identifique su fiabilidad le informe, vía e-mail o por carta, de que considera ilegítimo el uso estos ejemplos.
  5. Que esta declaración es extensiva a todo el resto de esta Web.

Os pido disculpas por comenzar así un post, pero no podía soportar la idea de que no hubiera ejemplos en los futuros artículos.

Análisis de la Broma campesina

Por si se os ha olvidado, la Broma campesina suena así.
La pieza está basada en un uso muy inteligente del modo superlidio. A este modo le aplica dos inflexiones (se definieron en este artículo): una inflexión de quinta descendente, análoga a la relación dominante-tónica, y una de tercera menor descendente —intervalo inflexivo que, posiblemente por su relación con las escalas pentáfonas, Bartók emplea con la mayor asiduidad—. Aquí tenéis un mínimo ejemplo de cómo suena un superlidio al que se aplica esta inflexión.
El uso de esta inflexión provoca la aparición de un MI bemol, dentro de una escala que no lo tiene incorporado (DO- RE- MI- FA#- SOL- LA- SI bemol). Como ya se dijo en otro artículo, este tipo de empleo de notas no incorporadas a un modo como inflexiones les da una extraordinaria fuerza.

Comienzo

Uno de mis profesores me explicó una vez que para analizar la música dos de las preguntas más importantes que uno puede hacerse son:

  • ¿Dónde termina el comienzo?
  • ¿Dónde comienza el final?

130a.jpg
La obra comienza con un despliegue casi completo del modo superlidio, de forma escalística sumamente enérgica —por cierto que con un tipo de perfil que volveremos a encontrar, sobre el mismo modo, en la extraordinaria Sonata para dos pianos y percusión—. Esto ocupa el primer compás. En el segundo, la voz del bajo asume la inflexión de quinta descendente, planteando un SOL que caerá en DO en el compás siguiente. La voz superior asume la inflexión de tercera menor, con la aparición de MI bemol, que también caerá en DO en el mismo punto.
130b.jpg
Inmediatamente después, en un proceso claramente recursivo (se habló de recursividad en música aquí y aquí), replantea todo el material una quinta por encima, en el nivel SOL (es decir, sobre una de las dos inflexiones que ha elegido para el modo). Esto nos plantea dos inflexiones secundarias (RE hacia SOL, SI bemol hacia SOL), que acaban dando un gran poder resolutorio al SOL.
Existe una ligera discrepancia en la repetición a la quinta alta: el comienzo que debería haber sido RE, SOL, se cambia por DO, SOL. Es perfectamente explicable por el deseo de que no se pierda la sensación de centro tonal DO, además de corresponder a la perfección con el mecanismo de mutaciones de las fugas —de las que podríamos hablar algún día—.
Llegados a este punto, Bartók ha indicado a nuestros oídos cuáles son las reglas del juego. El comienzo ha terminado, dejándonos con una sensación claramente no conclusiva: necesitamos una resolución contundente, y se nos va a proporcionar en forma inmediata.

Expansión, crecimiento

Me resulta personalmente muy sospechoso el término desarrollo cuando hablamos de música no tonal. Siglos de imperio de la forma sonata han hecho que no entendamos fácilmente que hay otros tipos de desarrollo —incluso, por cierto, en la propia sonata—. En su lugar, emplearé expansión o crecimiento.
130c.jpg
Aquí el autor replantea el modo superlidio sobre un nivel FA, por razones que consideraremos dentro de un momento. Antes necesitamos hablar durante unos minutos de algunas consideraciones melódicas de las notas inflexivas.
Puesto que las inflexiones ajenas a un modo van, naturalmente, a crear interválicas que no están, en general, presentes en el mismo, es en ocasiones necesario modificar algunas notas del mismo, para evitar sonoridades indeseadas.
Aunque los motivos son algo distintos, aquí tenéis un ejemplo absolutamente característico de ello en música de tipo andalucista. escuchad con atención las cinco últimas notas y sabréis a qué me refiero.
andaluz.jpg
En el ejemplo de Bartók, el LA bemol corchea es la nota inflexiva hacia FA. El SOL bemol situado entre ambos es la nota que ha querido modificar. A partir del FA plantea una desinencia con SOL y LA naturales que cumple un doble propósito:

  1. Deja claro cuál es el modo con que estamos trabajando.
  2. Aumenta la cantidad de cromatismo en un momento de crecimiento, lo que, naturalmente, es muy favorable.

Actualización: olvidé añadir que el cuarto grado, si, se convierte en si bemol por la misma razón que la y sol se vuelven bemoles. Otra posible explicación, basada en cambios de modo la proporciona Daniel Roca en un comentario que podéis leer abajo. Fin de actualización
Va a repetir este giro tres veces, respectivamente en los niveles FA, SI bemol y MI bemol.
130d.jpg
No debemos olvidar que MI bemol es la nota inflexiva que Bartók ha creado para caer en DO. Ello explica por qué el comienzo del proceso se da en FA. Desde FA caemos a SI bemol (inflexión de quinta descendente), desde allí a MI bemol (misma inflexión), y desde allí se unen la inflexión MI bemol->DO y SOL->DO para propiciar una fenomenal resolución en el centro tonal de la obra (DO). El proceso es similar al de tomar “carrerilla” para dar un gran salto, lo que Bartók alcanza con pasmosa facilidad y belleza. Aquí hemos alcanzado uno de los puntos estructurales de la obra de mayor importancia, y, como hemos visto, gracias a un uso recursivo del mecanismo de inflexión.

El resto

No es que no hay cosas de gran interés en el resto de la obra: es que no las necesitamos por el momento. En cualquier caso, lo que hay es una repetición de la misma estructura comienzo/crecimiento, donde en esta ocasión canta el bajo, acompañado por una idea francamente percusiva. Para quién disponga de la partitura, puede ser de interés ver como el mecanismo inflexivo se hace armónico en los compases 17 y 20. Por último, una nueva repetición del mecanismo de crecimiento, nuevamente en la voz superior, octava alta de la primera vez, nos conduce a un convincentísimo final.

Sobre el resto de la serie

Por lo que preveo, no va a ser necesario en el futuro hacer una subserie tan larga como esta, siempre y cuando lo aquí contado haya resultado de claridad suficiente (de no ser así, abajo podéis hacer las preguntas pertinentes).

Una pregunta independiente

En estos artículo estoy poniendo los archivos midi de forma que se abran en ventana independiente, de forma que no haya que interrumpir la lectura si no se desea. Los vínculos a otros artículos, en cambio, los pongo de forma que se abran en la misma ventana, en la suposición de que no váis a leer dos artículos a la vez. ¿Resulta suficientemente práctico o preferiríais otra cosa?

Enlace permanente a este artículo: http://enriqueblanco.net/2004/12/bartok-una-introduccion-2yc/

15 comentarios

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    • Carlos on 11 diciembre, 2004 at 22:57
    • Responder

    Te contesto a la pregunta independiente pq a lo otro no podré leerlo hasta que empiezen las vacaciones de Navidad, yo pienso que sería mejor abrir los artículos a los que haces referencia en otra ventana. Esto es útil sobre todo dicha referencia se encuentra en mitad del post.

    • Erik on 12 diciembre, 2004 at 17:36
    • Responder

    hola: mi nombre es Erik; vivo en Panamá.
    estas páginas son muy buenas; siga adelante porque todos aprendemos de sus conocimientos.
    ¿las inflexiones en especial las ajenas al modo se pueden utilizar en formaciones de acordes?
    gracias por sus conocimientos compartidos ya que, muchas personas, incluso con discapasidades como yo, escuchamos estas páginas.
    saludos. Erik

  1. Bienvenido Erik.
    Gracias por tus palabras. Sí, las inflexiones ajenas al modo pueden emplearse para formar acordes, frecuentemente generando una inflexión armónica.
    Respecto a lo que dices sobre escuchar estas páginas, dime si notas algún problema. Empleo un código bastante limpio, creo, pero no he tenido ocasión de probar las páginas con navegadores de voz.
    Un saludo.

    • erik on 12 diciembre, 2004 at 20:54
    • Responder

    Gracias por su respuesta.
    en cuanto a esta página: el sintetizador de voz (JAWS) lo único que no puede leer son las partituras; por ello, agradesco que hayan ejemplos MIDIs o que describiera los detalles más importantes; aunque, sé que una escripción de las partituras sería más difícil, pero, con los MIDIs almenos, me da una imagen, por así decirlo, de lo que se está tratando.
    gracias y saludos.
    Erik.

  2. Erik, he tenido algunos alumnos ciegos, y es tema al que soy particularmente sensible, tanto por la valentía que he visto en ellos —uno sobre todo, merecería un artículo, ya que no puedo hacerle una estatua—, como por que en mi infancia me pronosticaron ceguera antes de que cumpliera treinta años —cosa que no ha sucedido—. Te ruego que te sientas libre de hacer todas las sugerencias que se te ocurran, por pequeñas que sean. Me resultaría muy grato que estas páginas sean tan accesibles como sea posible. Si se te ocurre alguna forma en que describir partituras, si crees que hay cosas que pueden facilitar la navegación por voz, no dejes de decirlas. Lo consideraré un favor.
    Un saludo..

    • erik on 14 diciembre, 2004 at 5:19
    • Responder

    he escuchado de un software que transcribe la partitura al braille; escribí a una joven no vidente y me lo va a enviar.
    por lo pronto siga así.

    • Daniel Roca on 15 diciembre, 2004 at 0:36
    • Responder

    Muy interesante el análisis.
    Sin embargo, tengo que discrepar en un punto. En el proceso que llamas de “expansión” creo que es difícil hablar aún de modo superlidio sobre (sucesivamente) fa, sib y mib, no ya por la inflexión de la segunda nota de cada escala, sino más bien por el hecho de que la cuarta nota de la escala esté a distancia de 4ª justa y no aumentada.
    En mi opinión, una de las funciones principales del análisis es explicar “por qué una música suena de la forma que lo hace”, y la impresión que tengo yo al oir esta pieza (aún antes de hacer un análisis) es que en esta parte (la expansión) cambia el “color” del modo. Lo que yo oigo se identificaría con lo que tú llamas un superdórico (si no me equivoco) pero que tiene la variante final que justo tú ponen en el ejemplo “andalucista”. Es decir, lo que a veces se llama “escala española” o “flamenca” (con poca propiedad, ya que no es escala y me tema que ni siquiera exclusivamente española ni flamenca), pero con la sexta nota ascendida.
    Me resulta realmente difícil oir un modo de la familia “lidia” con ese sib sobre fa (el fenómeno se repite exactamente igual sobre sib y sobre mib).
    Es posible que haya algo en el acompañamiento que apoye tu versión (no tengo ahora a mano la partitura), pero al menos yo no soy capaz de oirlo
    Quizás apoya un poco el que el modo superlidio no sea en mi opinión “hegemónico” en la pieza, precisamente que los niveles en que se apoya la obra sean: DO-SOL-FA-SIB-MIB-DO, con ese Fa se se sale del esquema tanto lidio como superlidio.
    Aparte de ese detalle el análisis y su presentación me parecen muy bien. Muy curiosas esas preguntas de ¿dónde termina el principio? y ¿dónde empieza el final? (me suena haberlo oido no sé si a Sebastián Mariné), aunque la respuesta admite varios puntos de vista. Yo escucho todo lo que has analizado como una frase completa y por tanto pongo en la vuelta a Do el “final del principio”. Y justo a partir de ahí el “principio del final” (repetición de la frase y luego de su segunda semifrase), lo que encuadra esta pieza dentro de lo que se suele llamar “pequeñas formas”, que según esto podríamos definir como “aquellas en las cuales después del final del principio viene el principio del final”, un bonito galimatías.
    Para terminar, indicaría que en mi opinión, esta pieza es un ejemplo ilustrativo del lenguaje de Bartok que evidentemente, funciona muy bien y está bien compuesta, pero sinceramente no me parece una música asombrosa y menos dentro del catálogo de Bartok. SI se me permite la osadía, “nada del otro mundo”.
    Para seguir siendo osado, me atrevería a sugerir una pequeña enmienda a Bartok, que me resultaría más satisfactoria, para acabar la frase evitando la mecánica sensación de las tres repeticiones en progresión: creo que se podría suprimir un compás, justo el que coge la segunda mitad del antepenúltimo y la primera mitad del penúltima, o sea, pasar del Mib-fa-sol directamente al cinquillo. (queda una frase de 13 compases). Si supiera como poner aquí un midi o un pdf lo haría. Es posible que lo pueda hacer con las etiquetas HTML, pero es que no tengo ni idea de esto.

    • Palimp on 15 diciembre, 2004 at 9:12
    • Responder

    He intentado comentar un par de veces y siempre me ha rechazado el servidor. Te escribo desde otro ordenador por si hay suerte.
    Aunque el nivel está por encima de mis capacidades musicales, me está encantando la serie, estoy aprendiendo mucho y, sobre todo, lo de los midis me parece fabuloso.
    He leído algún libro de música y claro, vienen las partituras. Como no toco instrumento alguno no me podía hacer una idea de como suena. El leer sobre el tema, ver la partitura y oirla me parece una combinación excelente.
    Gracias por el esfuerzo que supone alfabetizar musicalmente a gañanes como yo ;-).

  3. Hola, Daniel. Gracias por tus precisiones. Te contesto a algunas de ellas.
    En el proceso que llamas de “expansión” creo que es difícil hablar aún de modo superlidio sobre (sucesivamente) fa, sib y mib, no ya por la inflexión de la segunda nota de cada escala, sino más bien por el hecho de que la cuarta nota de la escala esté a distancia de 4ª justa y no aumentada.
    Error mío. Olvidé añadir que también el cuarto grado queda afectado por la inflexión.
    es que en esta parte (la expansión) cambia el “color” del modo. Lo que yo oigo se identificaría con lo que tú llamas un superdórico (si no me equivoco) pero que tiene la variante final que justo tú ponen en el ejemplo “andalucista”.
    Naturalmente, es otra explicación, absolutamente defendible. Personalmente comparto las ideas de Takemitsu, para el que la interválica de los modos es flexible. Pero obviamente, si no se acepta esta idea, hay que usar tu explicación. Es en todo caso un error mío no haberlo hecho patente en el escrito, y según termine esta contestación, corregiré en consecuencia el artículo.
    Aparte de ese detalle el análisis y su presentación me parecen muy bien. Muy curiosas esas preguntas de ¿dónde termina el principio? y ¿dónde empieza el final? (me suena haberlo oido no sé si a Sebastián Mariné), aunque la respuesta admite varios puntos de vista. Yo escucho todo lo que has analizado como una frase completa y por tanto pongo en la vuelta a Do el “final del principio”. Y justo a partir de ahí el “principio del final” (repetición de la frase y luego de su segunda semifrase), lo que encuadra esta pieza dentro de lo que se suele llamar “pequeñas formas”, que según esto podríamos definir como “aquellas en las cuales después del final del principio viene el principio del final”, un bonito galimatías.
    Yo se lo escuché a Guinovart. Respecto a lo que comentas, no creo que haya discrepancias profundas. Simplemente estamos hablando de diferentes niveles formales. Es obvio que el que comentas existe. Lo que yo he hecho es analizar sus subdivisiones internas.
    sinceramente no me parece una música asombrosa y menos dentro del catálogo de Bartok. SI se me permite la osadía, “nada del otro mundo”.
    Se te permite, por supuesto. Y comparto la opinión: Bartók tiene cosas mucho mejores. Pero la idea de esta serie es presentar su obra, y prefiero comenzar por piezas sencillas de entender, por lo que, de momento, usaré bastante Mikrokosmos, a sabiendas de que aunque esté muy bien, está lejos de contener su mejor música. Es la misma razón por la que he comentado los 14 cánones de Bach en lugar de, por ejemplo, la misa en si menor.
    Para seguir siendo osado, me atrevería a sugerir una pequeña enmienda a Bartok, que me resultaría más satisfactoria, para acabar la frase evitando la mecánica sensación de las tres repeticiones en progresión: creo que se podría suprimir un compás, justo el que coge la segunda mitad del antepenúltimo y la primera mitad del penúltima, o sea, pasar del Mib-fa-sol directamente al cinquillo. (queda una frase de 13 compases). Si supiera como poner aquí un midi o un pdf lo haría. Es posible que lo pueda hacer con las etiquetas HTML, pero es que no tengo ni idea de esto.
    Nada más sencillo: mándamelo y lo pongo yo, como parte de un comentario o en un artículo independiente, según me indiques.
    Palimp, un placer, como siempre.
    He intentado comentar un par de veces y siempre me ha rechazado el servidor. Te escribo desde otro ordenador por si hay suerte.
    El servidor ha tenido algunos problemas con su router, eso ha debido ser.
    Cuenta con que por aquí seguirá habiendo mucho midi. Y creo que voy a ver si invento algo para que el nivel no sea tan difícil. Metáforas visuales o escritas, previsiblemente.
    Gracias por el esfuerzo que supone alfabetizar musicalmente a gañanes como yo ;-).
    Pues anda que si todos los gañanes llevan blogs como el tuyo como serán las personas tremendamente inteligentes. 😉

    • Daniel Roca on 15 diciembre, 2004 at 19:57
    • Responder

    “”es que en esta parte (la expansión) cambia el “color” del modo. Lo que yo oigo se identificaría con lo que tú llamas un superdórico (si no me equivoco) pero que tiene la variante final que justo tú ponen en el ejemplo “andalucista”.””
    “Naturalmente, es otra explicación, absolutamente defendible. Personalmente comparto las ideas de Takemitsu, para el que la interválica de los modos es flexible. Pero obviamente, si no se acepta esta idea, hay que usar tu explicación. Es en todo caso un error mío no haberlo hecho patente en el escrito, y según termine esta contestación, corregiré en consecuencia el artículo.”
    estoy de acuerdo en que la interválica de los modos sea flexible (por ejemplo, creo que la inflexión del mib del c. 1 es perfectamente defendible). Pero, desde luego, hasta un cierto punto. Si se acumulan flexibilidades, el modo ya más bien se convierte en otro. En este caso tenemos un supuesto superlidio sobre Fa con inflexiones del sib, lab y además modificación consecuente del solb. Me parecen muchas para sostener la “identidad” superlidia. Cuando además el proceso se repite tres veces, se asienta un “color” que ya no es el lidio, en mi opinión.
    “Yo se lo escuché a Guinovart.”
    Es muy posible que fuera Guinovart al que yo se lo escuché también, en un cursillo hace muchos años, en una galaxia muy lejana…
    Respecto a lo que comentas, no creo que haya discrepancias profundas. Simplemente estamos hablando de diferentes niveles formales. Es obvio que el que comentas existe. Lo que yo he hecho es analizar sus subdivisiones internas.
    Efectivamente, es una cuestión de nivel
    Te mando el archivo a tu correo.
    Para terminar, ¿dónde puedo encontrar las manera de poner etiquetas HTML?
    Gracias

    • Daniel Roca on 15 diciembre, 2004 at 20:00
    • Responder

    “”es que en esta parte (la expansión) cambia el “color” del modo. Lo que yo oigo se identificaría con lo que tú llamas un superdórico (si no me equivoco) pero que tiene la variante final que justo tú ponen en el ejemplo “andalucista”.””
    “Naturalmente, es otra explicación, absolutamente defendible. Personalmente comparto las ideas de Takemitsu, para el que la interválica de los modos es flexible. Pero obviamente, si no se acepta esta idea, hay que usar tu explicación. Es en todo caso un error mío no haberlo hecho patente en el escrito, y según termine esta contestación, corregiré en consecuencia el artículo.”
    estoy de acuerdo en que la interválica de los modos sea flexible (por ejemplo, creo que la inflexión del mib del c. 1 es perfectamente defendible). Pero, desde luego, hasta un cierto punto. Si se acumulan flexibilidades, el modo ya más bien se convierte en otro. En este caso tenemos un supuesto superlidio sobre Fa con inflexiones del sib, lab y además modificación consecuente del solb. Me parecen muchas para sostener la “identidad” superlidia. Cuando además el proceso se repite tres veces, se asienta un “color” que ya no es el lidio, en mi opinión.
    “Yo se lo escuché a Guinovart.”
    Es muy posible que fuera Guinovart al que yo se lo escuché también, en un cursillo hace muchos años, en una galaxia muy lejana…
    Respecto a lo que comentas, no creo que haya discrepancias profundas. Simplemente estamos hablando de diferentes niveles formales. Es obvio que el que comentas existe. Lo que yo he hecho es analizar sus subdivisiones internas.
    Efectivamente, es una cuestión de nivel
    Te mando el archivo a tu correo.
    Para terminar, ¿dónde puedo encontrar las manera de poner etiquetas HTML?
    Gracias

  4. Sobre lo del modo, dada la rapidez del ritmo, mantengo mi idea —no lo haría si la duración del cuarto grado fuese mayor—, aunque es obviamente posible pensar en el superdórico —o, dada la importancia de la última nota de la frase, en un simple mixolidio—.
    Sobre las etiquetas HTML, algo te comento en la respuesta que he puesto en Encuesta.
    Respecto a tu modificación bartokiana, aquí está su archivo midi, y aquí su partitura.

    • Luis on 30 diciembre, 2004 at 22:13
    • Responder

    Vaya tela trae esta serie, supongo que es normal que me cueste un poco entender al principio , me los leere mas detenidamente de todas maneras.
    Tengo unos discos de el mismo bartok tocando y no se si es muy importante pero por si alguien esta interesado , tu mismo por ejemplo carl,ya sabes que como alguien que conozco diria :”si me los dejo en clase seria de mala educacion que no me los guardaseis hasta la siguente clase, sin duplicarlos ya que eso es delito”
    por cierto aunque no viene al caso , me estoy comiendo la cabeza buscando un nick luis me parece demasiado explicito, en fin mienras hare uso de mi nombre que no esta tan mal.
    Es posible que los midis se escuchen en la propia pagina pero sin que se abra el reproductor , es decir , que basicamente al pulsar suene??? creo que seria muy comodo
    Sin mas ,me despido deseandoos a todos un feliz año 2005 ,o mejor dixo para evitar rimas de caracter jocoso ; FELIZ AÑO NUEVO.

  5. Muchas gracias, Luis. No será necesario que olvides los discos en parte alguna, yo también los tengo (¿serán los de Hungarton, no?).
    Respecto al nick, no sé que decirte. Si quieres un nick “temático” (o sea, que tenga que ver con esta web), en Potsdam por aquella época andaba gente muy interesante. Claro, que no sé si quieres llamarte Juan Sebastián, Federico el Grande o cosa parecida. 😉
    Respecto a lo del midi, podría hacerlo si incrusto el archivo en una película, pero eso obligaría a que la gente necesitase meter plug-ins en sus navegadores, no funcionaría bien con todos los navegadores y restaría accesibilidad al sitio, creo. Con todo, te agradezco mucho la sugerencia: quiero que este sitio sea tan cómodo para vosotros como sea posible.

  6. ¿Aquí se acabó la serie de escritos sobre Bartók?
    Una verdadera pena.
    Estoy recopilando material para investigar/estudiar, con vista a una posible tesis doctoral sobre el querido Bartók.
    Me interesa, por tanto, todo lo relacionado con el mencionado autor.
    Enrique: Si dispusieses de más material no publicado, te agradecería enormemente me lo hiciese llegar, del modo que consideres más adecuado.
    Con las gracias anticipadas, recibe un cordial (y musical) saludo.

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