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Oct 12 2004

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Música y lenguaje (y 5)

Relaciones directas con la narrativa. Indirectas. Otras posibilidades.

Preámbulo

En los cuatro artículos anteriores de esta serie hemos comenzado por especular sobre posibles orígenes comunes —o al menos relacionados— para música y lenguaje. Para seguir, detectamos estructuras lingüísticas imitadas por las musicales. Avanzando en el grado de abstracción, continuamos por la imitación de contenidos lingüisticos en la expresión musical. En este último artículo al respecto, llegaremos al que posiblemente sea el más alto nivel de abstracción en la relación entre los dos elementos: la narrativa.

Lo narrativo en cuanto a argumento y descripción

De muchas formas ha estado relacionado lo argumental con la música. Toda música descriptiva (La gallina de Rameau, Los pájaros de Janequin…), ilustrativa (Sonatas bíblicas de Kuhnau, Capriccio sopra la lontananza del suo fratello dilettisimo de Bach…) o programática (Sinfonía Fantástica de Berlioz, Fausto de Listz…), contiene, por definición, elementos narrativos. Incluso músicas mucho más pictóricas o plásticas que argumentales, como El preludio a la siesta de un Fauno de Debussy, contienen elementos de este tipo.
En obras como las anteriormente aludidas, lo narrativo se produce como alusión a un argumento concreto. Obras como La batalla de Byrd, basan su imitación de la realidad en el ruido específico que hace el virginal muselar al tocarlo de cierta forma. Otras como el Contrappunto bestiale alla mente de Banchieri, usan ya de unos gestos convencionalizados para imitar en este caso a animales. y en los casos de relatos más concretos, cada vez se abandona más la imitación directa para sustituirla por la plasmación expresiva de las distintas fases de lo narrado.
Este tema daría para mucho, si intentamos analizar diversos tipos de imitación y narración, pero, a pesar de que ha dado obras de inmensa calidad, pienso que dentro del conjunto de la música podemos descartarlo por anecdótico. Ya habrá ocasión de hablar del mesurado y feliz descriptivismo en los corales de Bach, de las narrativas anecdóticas medievales y renacentistas en perfecta conjunción con las músicas de su tiempo y cosas tales en artículos quizá dedicados a obras concretas, para tratarlos con la extensión que merecen.

Lo narrativo como estructura dramática

La mayoría de los críticos hablan de la música pura, es decir, la que no refleja aparentemente elementos extramusicales, como la forma más noble de nuestro arte. El caso es que muchas veces esta pureza depende de elementos básicamente narrativos.
El grado más alto de abstracción que podemos encontrar sobre cómo se cuenta algo es el análisis de sus recursos literarios. En su relación con la música, eso nos dará pie para la futura serie sobre retórica y música. De la misma forma, el grado más alto de especulación sobre una narración es abstraer sus contenidos y pensar en su estructura. Hablemos un momento de las estructuras narrativas.
Se aparece un fantasma al protagonista, sale una loca que se suicida, todos mueren y uno que pasaba de camino se hace con el poder.
¿Verdad que es una bonita manera de asesinar el argumento de Hamlet? Para que el relato funcione necesitamos:

  1. Tiempo suficiente para conocer y reconocer los personajes.
  2. Tiempo suficiente para que se planteen y resuelvan los conflictos entre ellos.
  3. Proporción correcta entre sus distintos momentos.
  4. En el caso de que se plantee una cúspide de tensión, que no sea tan pronto como para que nos desinteresemos de lo que venga después, ni tan tarde que quedemos a la expectativa de que vayan a pasar más cosas. Es decir, que este situada en un momento bien proporcionado.

Todo ese énfasis sobre la proporción será explicado en futuros posts. Por el momento basta decir que Occidente se ha enfrentado al último punto desde prácticamente siempre mediante la división de lo narrado en planteamiento, nudo y desenlace. Ese tipo de actuación ha afectado a la práctica totalidad de las artes occidentales, y la música no ha sido una excepción.
Quizá el arquetipo de la música tonal sea la forma sonata, que se divide en tres partes —exposición, desarrollo y recapitulación—, que son el equivalente exacto de planteamiento, nudo y desenlace. Sin entrar a contar las intimidades compositivas de la sonata, va a ser bajo palabra que tengáis que aceptarme que es el equivalente exacto de la llamada novela bizantina, pero lo es.
De igual modo, los geniales contrastes humorísticos de Shakespeare antes de una escena hecha más dramática gracias a ellos, encuentran su equivalente en muchas variantes de la forma lied, en rondós, y, por supuesto en los planteamientos internos de muchas obras no tan fácilmente reductibles a esquema.
También sobre esto se podría, si es que os apetece, entrar en mayor detalle más adelante. Pero, por el momento, creo que queda demostrado que mucha de la música llamada pura depende de estructuras que tienen su origen en lo literario.

Otras narrativas. Posibilidad de independencia de la narración

Lo expuesto en el apartado anterior habla de un tipo de discurso, sea literario o musical, de tipo lineal. Existen otros tipos de discurso, muchos con paralelismo en música más reciente o de otras culturas. Algunos ejemplos:

  1. Las llamadas narraciones corales —en las que no hay un protagonista sino muchos, frecuentemente también más de una historia—, ahora que están de moda. Ejemplos en música podrían ser el Catálogo de pájaros de Messiaen o la práctica totalidad de la obra del último periodo de Takemitsu. Sobre estos ejemplos, no dejéis de leer el final del artículo.
  2. Las narrativas compuestas de narrativas más pequeñas, a veces de forma recursiva (también sobre recursividad tendremos que hablar en próximos artículos). Un ejemplo obvio en literatura serían Las mil y una noches. En música, por ejemplo, Density 21,5, de Varese.
  3. La literatura de “flujo de pensamiento” —James Joyce, por ejemplo—. Paralelismo en mucha música de Berio.

Algo que me encantaría hacer es extender estos paralelismos a otros medios diferentes de música y lenguaje, con detalle. Si alguna vez encuentro un número suficiente de gráficos libres de derechos de autor, lo haré. En algún curso he podido utilizarlos (allí estoy amparado por el “uso legítimo”) y os aseguro que el resultado es bastante fascinante.
Existen también músicas que no nacen de la narrativa, ni la cuentan entre sus orígenes. Por ejemplo los dos casos de Messiaen y Takemitsu que cité anteriormente, tienen más que ver con el recorrido de un paisaje que con la narrativa en sus orígenes reales, aunque se dejen modelar por la novela coral. Otras músicas —la tradicional japonesa, por ejemplo— se interesan más por cada sonido independiente que por la lógica estructural dramática que forman en su conjunto.
Si de alguna cosa queréis más detalle, abajo hay donde pedirlo.

Sobre el Autor

CarlPhilipp

Eterno compositor, profesor y armonista.

Enlace permanente a este artículo: http://enriqueblanco.net/2004/10/musica-y-lenguaje-y-5/

3 comentarios

  1. Roy

    Me han interesado mucho estos artículos sobre música y lenguaje. Tendría interés en citarlos en un artículo que estoy escribiendo sobre la música como lenguaje. Quería preguntar ¿Quién es Carl Philip? ¿Es un psedónimo de Enrique Blanco? Me interesaría saber quién es el autor realmente. Disculpen mi ignorancia.
    Profesor de Teología y Música

  2. Roy

    Me han interesado mucho estos artículos sobre música y lenguaje. Tendría interés en citarlos en un artículo que estoy escribiendo sobre la música como lenguaje. Quería preguntar ¿Quién es Carl Philip? ¿Es un psedónimo de Enrique Blanco? Me interesaría saber quién es el autor realmente. Disculpen mi ignorancia.
    Roy Graf
    Profesor de Teología y Música

  3. Carl Philip

    Tu conjetura es atinada. Cita libremente, dentro de los términos de la licencia copyleft que ya habrás visto

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