Ago 05 2004

Notación (II)

Algunas ideas sobre la influencia de los ordenadores en la notación


Como ya he contado en alguna ocasión, hoy por hoy, salvo que se disfrute de una caligrafía excepcionalmente clara, es necesario tener las partituras pasadas al ordenador, si se pretende estrenar.
Ello causa problemas que afectan a la propia técnica compositiva.
1- Muchos autores no escriben determinados efectos, ritmos, etc… porque, o bien no saben cómo hacerlo —sería útil una interface más standard para todos los programas—, o bien el programa no les ofrece una manera clara de hacerlo.
2- Para paliar el problema anterior, las soluciones comunes son, o exportar la partitura a un programa de gráficos —la mejor solución, pero con el riesgo de que, si se hace una modificación posterior en la música, hay que empezar de nuevo—, o importar un gráfico a la partitura —lo que implica tener perfectamente medido el espacio en la partitura—. Además, ambas aproximaciones requieren el uso de dos programas.
Una solución simple, que vengo echando de menos desde hace mucho tiempo es un programa de notación que incorporase un lápiz, o herramientas de dibujo SOBRE la partitura (no en ventana aparte).
A este módulo de dibujo se le podrían pedir varias características. Aquí las doy de fáciles a difíciles de usar:
a- El lápiz como dibujo bitmap
b- Colores
c- Dibujo vectorial
d- Rellenos
e- Sistema de capas (al menos una capa separada para la notación convencional y otra para el dibujo) y posibilidad de elegir cuáles se visualizan.
f- Librería de almacenamiento de los símbolos dibujados.
Para la mayoría de las necesidades, “a” sería suficiente, pero puestos a pedir, ¿por qué no pedir todo?
Por otro lado, el abaratamiento de los medios de producción está logrando que crezca en cantidades importantes la producción de músicas electroacústicas, incluso el que los artistas gráficos estén creando obras sonoras. Sería muy bueno que, en una futura edición de algo como la conferencia de Ghent, se intentara una mínima estandarización de los procedimientos de notación adecuados.
No es tema relacionado con la notación, pero sí con la informática. De cara a que en el futuro las obras que incorporan sonidos sintetizados sean reproducibles, sería conveniente que los fabricantes de sintetizadores se pusieran de acuerdo en un formato de intercambio de tipos de sonido, de cara a que los sintetizadores del futuro pudiesen recoger los sonidos de hoy. Atención, porque no vale un formato de audio (no recogería lo que se programe, por ejemplo para un evento que se active al ejercer presión sobre la tecla).
En un próximo artículo, hablaré de las características que me parecen deseables para una notación precisa.

Enlace permanente a este artículo: http://enriqueblanco.net/2004/08/notacion-ii/

1 comentario

    • Alicia Díaz-de la Fuente on 12 agosto, 2004 at 11:22
    • Responder

    Indudablemente, los cambios en el lenguaje (y la notación como parte de él) tiene implicaciones que abarcan campos muy diversos. El lenguaje es un medio de acceder al conocimiento del mundo, así que una transformación lingüística implica también un cambio epistemológico. Y aunque el lenguaje artístico posea peculiaridades distintas del lenguaje hablado, su definición excede los límites de lo puramente artístico. Nada mejor que leer a autores como Eco, Foucault o Derrida (entre otros muchos) para comprobar las dimensiones de este problema.
    Estoy de acuerdo contigo, Enrique: no creo que, hoy por hoy, asistamos a una transformación profunda de nuestro sistema actual de notación musical; sin embargo, la técnica y los cambios más sustanciales que definen nuestra cultura generan modificaciones de diversa consideración que dejan su huella en el quehacer creativo de muchos compositores. Las dimensiones de esos cambios habrán de analizarse con el paso del tiempo.

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