Jun 03 2004

El peligro de los formatos

¿Qué puede hacer uno para distribuir sus partituras?


Hoy he “colgado” lo que va de la web (curioso término el de colgar, pero me niego a decir que la he uploadeado, subido o cualquier cosa de ese cariz). La página que habrá en un futuro próximo con algunas de mis obras está en construcción. Parecería lógico que hubiese sido una de las primeras que hiciera, supongo, pero me he encontrado con un problema: decidir formatos informáticos. Yo quisiera poner mis partituras disponibles para el que las quiera. ¿Cómo hacerlo de manera que no haya dificultades por parte de quien las descargue para leerlas?
La mejor opción, aparentemente, sería ponerlas en formato de Sibelius (programa excelente de edición de partituras), aprovechando que tiene una posibilidad para colocar partituras en Internet e incluso hacerlas sonar. El usuario que quisiera descargarlas, no tendría más que bajar de la Web de Sibelius un módulo para su navegador y ya podría leer e imprimir la partitura.
Sin embargo, no me decido. A lo largo de mi vida he hecho partituras con media docena de programas, muchos de los cuales se han discontinuado, por lo que bastantes de ellas, ya no puedo leerlas, y debería volver a escribirlas con un programa distinto. Y, al paso que avanza la informática, es de esperar que me vaya a seguir pasando lo mismo durante varios años.
Hace un tiempo, se hablaba del SIFF (Score Interchangeable File Format), como un hipotético formato de archivo que serviría para que todos los programas de edición de partituras pudieran entenderse entre sí, algo así como lo que representan el RTF en texto, el PDF en maquetación, el AIFF en audio, el TIFF, en imagen… Un formato SIFF sería valiosísimo para los músicos. La alternativa más cómoda que se usa actualmente en Internet es poner las partituras como imagenes —típicamente, GIFs—, con la consiguiente pérdida de calidad para la impresión o como PDFs (lo que es problemático con los tamaños de página norteamericanos). Nada de esto es realmente satisfactorio. Uno querría poder manipular las partituras (por ejemplo, poder hacer particellas desde una partitura general, coger un coral de Bach y separar algunos acordes para poder poner ejercicios a los alumnos…). Existe alguna alternativa con programas GNU (un tipo de programas gratuitos, muy relacionados con el tan frecuentemente comentado software libre), pero, simplemente, no dan suficiente calidad, por el momento.
El peligro de los llamados formatos propietarios (los que son propios de un programa, e ilegibles por el resto), es que nos obligan a cambiar formas de usar nuestro tiempo y dinero. Existe un conocido procesador de textos que nos tiene esclavizados. La gente está tan acostumbrada a escribir con él, que, si uno tiene que recibir documentos de texto, está prácticamente obligado a tener este programa (que no es el más barato ni el mejor del mundo), o alguna alternativa (las hay en entorno LINUX). Es más, cuando llegue el momento (que alguna vez llegará, la historia lo demuestra) de que este procesador de textos se discontinúe, nos encontraremos con que buena parte de la literatura, ensayos, trabajos, etc., que circulan por la red, será un montón de bits inservibles. Evidentemente, mucha gente se preocupa de que sus documentos no vayan a tener este problema usando otros tipos de formato más abierto. Pero sigue habiendo miles de documentos en la web que emplean ese procesador. Y mientras eso no cambie, la empresa que lo fabrica va seguir ganando dinero con actualizaciones y cosas similares.
El caso de las partituras es quizá menos extendido (casi todo el mundo escribe, aunque no sean más que e-mails; pocos escribimos música). Sin embargo, si sabéis de alguien que tenga algún tipo de poder sobre la industria de la programación musical, por favor, pedid que se cree un formato SIFF. Internet es en gran medida lo que es por el formato HTML, que permite que cualquier navegador pueda ver cualquier página que cumpla sus protocolos: ese sería el ideal para el formato de cualquier clase, poder ser abierto con casi cualquier programa Y QUE LOS CONTENIDOS SEAN LO IMPORTANTE, NO LOS PROGRAMAS.
Tras esta divagación, sigo sin saber cómo voy a poner mis partituras. 🙁
Por cierto, no todas las entradas del weblog van a ser tan técnicas, ni con tantas siglas, no os preocupéis. Y no todas se relacionarán con la informática, tranquilos.
Enrique Blanco

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1 comentario

  1. Buscando por la red datos de Bach me encuentro tu maravillosa página.
    He empezado internet solo hace 5 meses y me escanta la música en plan de hobby, si te das cuenta en página (vulgar) hablo de todo sobre música ,hago mis pequeñas composiciones poco a poco etc… Mi pregunta puedo coger dato tuyos ( sin ánimo de lucro como verás) para que lo vea todo el mundo , si es asi mandame un email, estaré orgulloso para bien o para mal que me lo enviaras.
    Lo mejor del mundo la música.
    No sé como va lo de poner música, partituras ya he aprendido y midis poco a poco. La mayoria de los artículos los hago yo pues tengo mucha información . Perdona por lo largo….

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